4 de mayo de 2026

Estafa $LIBRA: Julian Peh «el fantasma», entró al país, se reunió con el Presidente, no hay registro de nada

La respuesta de Interpol Singapur en la causa por la criptomoneda $Libra introduce un nuevo nivel de incertidumbre en una investigación que ya arrastraba más incógnitas que certezas.

El organismo internacional respondió al pedido del fiscal federal Eduardo Taiano que no existen registros de Julian Peh, el enigmático CEO de Kip Protocol, empresa responsable de la creación de la criptomoneda promocionada por el presidente Javier Milei el pasado 14 de febrero.

El dato no es menor: Peh habría estado en Argentina en octubre del año pasado y se reunió con Milei, pero Migraciones no tiene registros de su ingreso ni egreso. Ante esa irregularidad, Taiano solicitó colaboración tanto a Interpol como a la embajada de Singapur para confirmar la identidad y movimientos del empresario.

Sin embargo, la respuesta oficial llegó en sentido contrario: no hay constancia del sujeto en las bases de datos consultadas.

Este vacío genera más preguntas que respuestas: ¿Quién es realmente Julian Peh? ¿Cómo pudo haber estado en el país, fotografiarse con el presidente y participar en actividades oficiales sin dejar huella en los registros migratorios?

La opacidad en torno a su identidad no solo erosiona la credibilidad del proyecto $Libra, sino que también plantea dudas sobre los mecanismos de control y seguridad en torno a figuras que interactúan directamente con la máxima autoridad del Estado.

A esta situación se suma otro capítulo polémico: el fiscal Taiano denegó a los querellantes el acceso al contenido crudo de los dispositivos secuestrados, argumentando que hacerlo violaría la intimidad de los imputados. Esta decisión genera tensiones sobre el equilibrio entre la transparencia del proceso y los derechos individuales, en un caso donde la expectativa social exige respuestas claras.

Mientras tanto, un informe pericial reveló que al menos uno de los imputados, Mauricio Novelli, habría borrado archivos de sus dispositivos. El hallazgo, remitido por el Laboratorio de Análisis Técnico de Informática del Ministerio Público, alimenta sospechas sobre un posible intento de encubrimiento y plantea la urgencia de robustecer las medidas para preservar evidencias digitales en investigaciones complejas.

En definitiva, la negativa de Interpol a confirmar la existencia de Peh no es un dato aislado: es la señal más reciente de una trama donde confluyen la falta de controles, la fragilidad institucional y las sombras sobre un proyecto financiero vinculado directamente al discurso presidencial.

La pregunta es inevitable: ¿se trata de negligencia, de una falla en los sistemas, o estamos ante una operación cuidadosamente diseñada para eludir cualquier rastro? Por ahora, la justicia argentina sigue sin respuestas concretas, y el caso $Libra se consolida como un emblema de opacidad en la era de la transparencia prometida.

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