Estados Unidos busca tranquilizar a sus aliados europeos sobre la futura presencia militar en Europa
El gobierno de Estados Unidos pretende calmar las preocupaciones de sus aliados en Europa respecto a la retirada de tropas de la OTAN.

Se espera que el subsecretario de Defensa, Elbridge Colby, asegure durante la reunión de ministros de Defensa de la alianza que cualquier ajuste en la postura militar estadounidense será limitado y no afectará la presencia en las principales bases en Alemania, Italia y en el flanco oriental del continente.
Fuentes cercanas a las conversaciones indican que Colby, quien reemplaza al secretario Pete Hegseth, aprovechará el encuentro para comprometerse a mantener la mayoría de las tropas actuales en sus puestos, en un momento en que Estados Unidos mantiene entre 80.000 y 90.000 soldados desplegados en Europa, la cifra más alta desde la Guerra Fría, en respuesta a la invasión de Ucrania.
Esta decisión supone un alivio y también una sorpresa para los aliados, que temían una reducción significativa en la presencia militar estadounidense, especialmente tras las prioridades cambiantes de la Administración Trump. Sin embargo, la postura refleja un compromiso con la OTAN, según el coronel Martin O’Donnell, portavoz del Comandante Supremo Aliado en Europa.
Paralelamente, se vislumbra un giro estratégico hacia una mayor responsabilidad europea en la defensa, con la transferencia de mando en bases clave y una revisión en la estructura de mando de la alianza. Entre las próximas acciones, Europa asumirá el mando de bases actualmente dirigidas por Estados Unidos en Norfolk, Italia y Alemania, fortaleciendo la cooperación y autonomía de los países miembros.
Además, la OTAN prepara el lanzamiento de Arctic Sentry, una nueva misión para reforzar la seguridad en el Ártico ante las crecientes amenazas de Rusia y China en la región. La iniciativa, que incluye defensa en múltiples dominios, busca responder a la creciente competencia en una zona de importancia estratégica, especialmente si Groenlandia se independiza y se separa de Dinamarca.
El secretario de Defensa británico, John Healey, advirtió que Rusia representa la mayor amenaza para la seguridad en el Ártico, reactivando bases militares de la era de la Guerra Fría, mientras que otros funcionarios destacan la necesidad de vigilancia y presencia visible para disuadir posibles amenazas. La alianza continúa adaptándose a los desafíos emergentes en una región que adquiere cada vez mayor relevancia geopolítica.
