17 de julio de 2026

Escándalo en La Libertad Avanza Salta: un concejal pedía favores sexuales

En las grabaciones, el edil es acusado por una militante —también electa como convencional municipal por el mismo espacio— de retener parte de su salario, a la vez que se lo escucha proponerle favores sexuales a cambio de reducir los descuentos que, según ella, él mismo le imponía.

Ph: Pablo Emanuel López/Radio Salta

La promesa de «castigar a la casta», levantar las banderas de la transparencia y aplicar una política de «ficha limpia» ha quedado gravemente desdibujada en La Libertad Avanza (LLA), tras la difusión de un audio profundamente perturbador que involucra al concejal salteño Pablo Emanuel López.

“Por cada chupada de pito te descontaba $10 mil”, le dice López con frialdad a la mujer, quien de inmediato le responde indignada: “¡¿Creés que soy una puta?!”. En otro fragmento, la denunciante lo enfrenta por las supuestas extorsiones económicas: “Querés hacer caja con 500 mil al mes. Mi sueldo era de 500, pero te quedás con 200 y me quedan 300”. El diálogo evidencia una lógica de subordinación y abuso que va mucho más allá del ámbito político y que interpela directamente al núcleo moral del partido oficialista.

La gravedad del caso activó una denuncia penal que ya está en manos de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual N.º 3 de Salta. La investigación está en curso, pero el contenido de los audios no deja demasiado margen para la ambigüedad: lo que allí se expresa es un ejercicio de poder descarado, sostenido sobre una estructura partidaria que, al menos hasta ahora, ha mirado para otro lado.

En un intento de contención, la filial salteña de LLA difundió un comunicado en redes sociales donde se desvincula del accionar del concejal y reivindica su compromiso con la ley y la transparencia. “No amparamos a quienes comprometan la honorabilidad del espacio”, aseguraron. Pero la frase, lejos de calmar, expone la inconsistencia de un proyecto que hizo del discurso anticorrupción su columna vertebral y que ahora queda atrapado en sus propias contradicciones.

Este caso revela algo más profundo que la conducta de un individuo. Pone en evidencia cómo, detrás del relato de la «nueva política», se siguen replicando prácticas de vieja data: clientelismo, manipulación, abuso de poder y explotación de la necesidad económica. La figura del concejal López no es la de un marginal dentro del espacio libertario, sino la de un actor político con acceso a recursos y vínculos dentro del engranaje institucional del oficialismo en Salta.

Resulta inevitable preguntarse cómo operan los mecanismos de control dentro del partido, qué tipo de estructura permite que un funcionario maneje sueldos ajenos y qué responsabilidad tienen los líderes nacionales de LLA ante semejante episodio. El comunicado, breve y genérico, no menciona siquiera una suspensión del cargo ni la apertura de un sumario interno. En lugar de actuar con contundencia, se refugiaron en la confianza en la Justicia, como si lo jurídico pudiera suplir lo político.

Lo que está en juego en este escándalo no es solo la integridad de una denunciante ni la legalidad de una conducta presuntamente delictiva. Es, también, la credibilidad de un partido que llegó al poder con la promesa de erradicar los vicios de la política tradicional. Si La Libertad Avanza no reacciona con la severidad que el caso amerita, quedará claro que la “ficha limpia” fue apenas un lema electoral sin anclaje real.

La política no se mide solo por las palabras sino por las acciones. Y en este caso, el silencio y la tibieza institucional gritan más fuerte que cualquier consigna de campaña.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *