29 de abril de 2026

Escándalo en Jujuy: Jefa policial denunció presunto atropello institucional ordenado por Senadora radical

Una Oficial jefa de la Policía de Jujuy, denunció haber sido víctima de un atropello institucional en su provincia, supuestamente ordenado por una Senadora Nacional que responde a las filas del gobernador Gerardo Morales. Ante la decepción que le generó la circunstancia vivida y la sensación de desprotección que experimentó por parte de las autoridades policiales, habría decidido dejar la fuerza de seguridad luego de 24 años de servicio y un intachable currículum.

Foto: Jujuy al Momento

Según sus propios dichos, se considera una perseguida política porque la legisladora en cuestión habría pedido su traslado de la Comisaría de Monterrico porque en una oportunidad, en un control de tránsito motivado por el contexto de pandemia, avaló una infracción al conductor de una camioneta y a una mujer que decía ser familiar de la Senadora.

Se trata de la comisaria Mónica Gualpa, quien habría interpuesto este domingo último en la sede de la Brigada de Alto Comedero, en Jujuy, una denuncia que habría dado inicio al expediente N°: AC-19.651-MPA.

Allí la denunciante, relataría una serie de circunstancias que le tocó vivir ante la incertidumbre de traslados injustificados, presuntamente relacionados con un pedido que habría realizado la Senadora Radical, Silvia del Rosario Giacoppo ante el Ministerio de Seguridad a cargo del Comisario General Guillermo Corro.

Sólo cumplía con su trabajo

En un tramo de su denuncia, Gualpa habría referido que en Abril de 2020, con el inicio de la pandemia, estuvo a cargo de un control policial sobre la Ruta N°42 y un oficial a su cargo labró un acta de infracción al conductor de una camioneta, porque no contaba con los permisos para circular en la fecha.

Éste se habría negado a firmar el documento y su acompañante, una mujer, mencionaba que era familiar de la Senadora Nacional Silvia Giacoppo, mientras le pedía que rompiera la infracción en un tono exaltado.

La Comisaria Gualpa recuerda que tras pagar la multa, lo ocupantes del rodado se retiraron del lugar en la camioneta, y todo siguió su curso.

Sin embargo Gualpa pondría a consideración, las peripecias de la función desde que era segunda jefa de la Comisaría 29 de Monterrico, donde presumiblemente se inició todo y cómo, entre agosto y diciembre del año pasado, tuvo numerosos y variados traslados internos.

Al respecto, no habría permanecido ni tres meses en un cargo cuando fue de la Comisaría de Monterrico a la Sub Comisaría de la Ovejería. Luego, a la Comisaría 58 de Perico y de allí a la Comisaría 45 de Pampa Blanca, y nuevamente de regreso a la Comisaría 29 de Monterrico.

La situación se profundizó en enero de este año cuando -según la continuación del relato- dimensionó la posible razón de sus traslados constantes.

Una nueva notificación interna la enfrentaría con la realidad. La Comisaria Mayor María Díaz, jefa del D-1, le habría dicho que desconocía los motivos de los traslados pero que intuía que podría ser por un problema con una senadora.

Ante la desazón que le produjo la afirmación se habría entrevistado con el Jefe del Departamento Operaciones Policiales, Comisario Mayor Mamani, quien le habría mencionado que la trasladarían y que no había solución porque la orden venía del Ministerio de Seguridad por directivas de una Senadora.

De la desesperación al llanto

Gualpa asegura que se sintió humillada y maltratada, a tal punto que apeló ante el mismísimo jefe de Policía, Comisario General Herbas Mejías, pero que no tuvo eco. Además menciona que lloró, que se sintió desesperada, que no pudo contener el llanto y posteriormente habría presentado un certificado Psicológico por 30 días y refiere que fue el propio Jefe de Policía quien le habría pedido que volviera al trabajo y que todo se solucionaría, pero no en Monterrico porque la senadora Giacoppo, presumiblemente, no quería que continuara allí.

El 3 de marzo de este año la jefa policial se hizo cargo de la Comisaría 58 del barrio San Roque de la ciudad de Perico, con la esperanza de que todo se normalizada, pero un inconveniente familiar grave, la obliga a solicitar licencia, reintegrándose a sus funciones el 17 de junio y sus superiores la envían a controlar las comisarías de Puesto Viejo y Aguas Calientes, y no al frente de su unidad específica.

Al finalizar su servicio le pidieron que se dirigiera a la Unidad Regional N°6, donde la notificaron de que había sido trasladada nuevamente y esta vez el destino sería la Comisaría 31 de Coronel Arias.

Fue entonces cuando pidió explicaciones y ante, una vez más, la falta de respuestas por parte de sus jefes directos, se entrevistó con el Comisario General Carrizo, Subjefe de Policía, quien le habría asegurado que estaría marcada politicamente.

Al día siguiente, viernes 18, Gualpa, desahuciada, se presenta ante el jefe de la Unidad Regional N°1 a quien le habría mencionado que tenía intenciones de abandonar la fuerza por las situaciones por las que atraviesa y por no haber recibido la contención necesaria.

Sin embargo, ese mismo día recibe una notificación de traslado a la Comisaría 46 de Alto Comedero, y una vez más, se presenta ante otro jefe, a cargo de la Unidad Regional N°7.

Al no sentirse respaldada pero se hace presente en la comisaría 46, luego se retira, no regresando al lugar de trabajo y solicitando parte psicológico en horas de la tarde porque ya decidió dejar atrás la profesión a la que le dedicó una importante parte de su vida.

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