Endeudamiento familiar: sindicatos y organizaciones sociales llevan el reclamo al Ministerio de Economía
La concentración será a las 14 en Paseo Colón y Estados Unidos, y en Independencia y Paseo Colón, para luego avanzar hacia el Palacio de Hacienda.

La creciente dificultad de los hogares argentinos para afrontar sus deudas vuelve a ocupar el centro de la escena social. La CGT, las dos CTA, la UTEP y distintas organizaciones sociales marcharán este jueves hacia el Ministerio de Economía para exigir una respuesta estatal frente a un problema que, según los datos disponibles, dejó de ser una cuestión exclusivamente financiera y pasó a convertirse en un indicador del deterioro de las condiciones de vida.
Las organizaciones sostienen que una parte creciente de las familias debió recurrir al crédito para cubrir necesidades básicas como alimentos, medicamentos y servicios. Cuando el acceso al financiamiento formal se volvió insuficiente, muchos hogares terminaron apelando a mecanismos de crédito con condiciones más desfavorables, profundizando un círculo de deuda difícil de romper.
El escenario también expone una diferencia de fondo con la postura del Gobierno. Mientras el presidente Javier Milei sostuvo que “nadie les puso una pistola en la cabeza” y el ministro Luis Caputo definió el problema como una cuestión “entre privados”, los sindicatos reclaman intervención pública. Para las organizaciones, dejar la solución exclusivamente en manos de bancos y deudores desconoce que detrás de los números hay hogares que se endeudan para sostener gastos esenciales.
Una morosidad que revela el costo social del ajuste
Los números aportados por el Centro de Economía Política Argentina muestran la dimensión del problema: en mayo, la morosidad alcanzó el 7,6%, el nivel más elevado de las últimas dos décadas. De los 20,9 millones de deudores registrados en el sistema, unos 5,8 millones estaban en situación de mora. El deterioro resulta todavía más marcado entre las familias: la morosidad en el sistema bancario pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026.
En este contexto, la movilización busca instalar una discusión que excede el reclamo sindical: si el endeudamiento se utiliza cada vez más para cubrir necesidades básicas, el problema deja de ser simplemente cuánto deben las familias y pasa a ser por qué necesitan endeudarse para llegar a fin de mes. La propuesta de un programa estatal de desendeudamiento, planteada por dirigentes sindicales como Rodolfo Aguiar, apunta precisamente a colocar esa responsabilidad en la agenda económica del Gobierno.
