21 de agosto de 2026

El Gobierno vuelve a discutir el salario mínimo, pero llega con una pérdida de poder adquisitivo histórica

El Gobierno de Javier Milei convocó para el 28 de agosto al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil para definir una nueva actualización del piso salarial y de las prestaciones por desempleo.

La convocatoria, formalizada mediante la Resolución 1/2026 publicada en el Boletín Oficial, vuelve a poner sobre la mesa el deterioro del ingreso mínimo: desde diciembre de 2023, la inflación acumulada alcanzó el 365%, mientras que el salario mínimo apenas aumentó 135%, al pasar de $156.000 a $367.800.

El dato evidencia que la actualización llega después de una fuerte pérdida de poder de compra y no como una recomposición capaz de revertirla.

La distancia entre precios e ingresos se convirtió en uno de los principales rasgos de la política económica de la gestión libertaria. Para recuperar el poder adquisitivo que tenía al comienzo del actual Gobierno, el salario mínimo debería prácticamente duplicar su valor vigente. La discusión del 28 de agosto, por lo tanto, no parte de una situación de equilibrio, sino de un piso salarial previamente licuado.

El problema tampoco se limita a quienes perciben el salario mínimo. La evolución del empleo registrado muestra que el deterioro comenzó a extenderse a distintos sectores del mercado laboral. Según datos oficiales, el salario medio real del sector privado quedó en junio 0,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023, después de haber permanecido durante meses apenas por encima de esa referencia. Solo en junio, el poder adquisitivo promedio cayó 0,9% mensual, luego de una baja del 2,9% en mayo.

La recuperación salarial tampoco llega de manera pareja

Los promedios esconden una realidad todavía más desigual. Mientras algunos convenios lograron sostener o mejorar sus ingresos reales —como encargados de edificios, camioneros y trabajadores de la construcción—, otros sectores acumularon pérdidas superiores al 10% en el último año. Textiles registró una caída real del 12,6%, metalúrgicos del 12,4%, comercio del 11% y calzado del 10,5%.

Así, la convocatoria oficial al Consejo del Salario abre una discusión que va más allá de cuánto será el próximo aumento. El interrogante central es si el Gobierno buscará una verdadera recomposición del ingreso de los trabajadores o simplemente una actualización que vuelva a quedar por detrás de los precios. Después de casi tres años de pérdida acumulada, cualquier incremento que no contemple el terreno perdido difícilmente pueda ser presentado como una recuperación salarial.

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