26 de mayo de 2026

En agosto se perdieron más de 11 mil empleos registrados

Los últimos datos confirman que la economía aún no encuentra un piso en el frente laboral. La tendencia negativa de los meses recientes pone en duda la capacidad de recuperación del empleo formal en el corto plazo y expone la fragilidad de sectores estratégicos que siguen sin señales de reactivación.

El mercado laboral volvió a mostrar señales de deterioro en agosto de 2025. Según datos de la Secretaría de Trabajo, ese mes se perdieron 11.229 empleos registrados, confirmando la tendencia contractiva que ya acumula ocho meses consecutivos.

Las cifras de la Encuesta de Información Laboral (EIL) anticipan que septiembre también habría cerrado en baja (-0,1%), prolongando un ciclo de destrucción neta de puestos que se reactivó con fuerza en el invierno.

La dotación total de trabajadores registrados alcanzó en agosto los 12.844.725. De ese universo, 10.051.165 corresponden al empleo asalariado formal —en el sector privado, sector público y servicio doméstico— y 2.793.560 al trabajo independiente. Dentro de los asalariados, la caída fue generalizada: se perdieron 12.604 puestos y todos los segmentos retrocedieron, con bajas del 0,2% en el sector privado, 0,1% en el sector público y 0,1% en casas particulares.

El dato más sensible vuelve a ser el empleo privado. Con 6.204.252 asalariados, el sector perdió 10.600 puestos en agosto y arrastra una reducción de 27.000 desde comienzos de 2025. La comparación con noviembre de 2023 exhibe la magnitud del retroceso: 181.512 empleos menos en un año y medio.

En contraste, el trabajo independiente mostró un leve avance de 1.800 aportantes, aunque con una composición inestable. El incremento se explica exclusivamente por 5.500 nuevos monotributistas, mientras que los autónomos cayeron en 2.800 casos y el monotributo social perdió otros 900, lo que sugiere un desplazamiento hacia esquemas más precarios.

En términos interanuales, la foto también es contractiva: el empleo asalariado cayó 0,4% respecto de agosto de 2024, lo que equivale a 37.100 trabajadores menos. El retroceso se repartió entre el sector privado (-0,2%), el sector público (-0,5%) y el trabajo en casas particulares (-2,3%), este último con la baja más pronunciada.

El informe oficial reconstruye el proceso: desde septiembre de 2023 el empleo formal privado entró en una fase de caída que se profundizó durante los primeros meses de 2024. Aunque entre abril y diciembre de ese año hubo una moderación y una leve recuperación, el rebote fue débil y breve. Durante los primeros cinco meses de 2025 el mercado laboral quedó estancado, y desde junio volvió a encadenar descensos mensuales.

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