Equipos técnicos de la UNSE comenzarán a trabajar en el problema hídrico de Añatuya
La Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) y la Municipalidad de Añatuya sellaron un importante convenio marco de cooperación, complementado por un acuerdo específico celebrado con la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías (FCEyT).

La firma contó con la participación del rector Marcelino Ledesma, el decano Héctor Paz y el intendente Julio Ernesto Castro, con el objetivo central de brindar asistencia técnica profesional frente a una problemática hídrica estructural que afecta a la comunidad y a sus zonas aledañas.
La iniciativa busca dar respuesta a una compleja combinación ambiental que aqueja históricamente a la localidad: el elevado nivel de la napa freática (el agua que sube desde el subsuelo) sumado a la acumulación de agua superficial generada cuando hay intensas precipitaciones.
Esta situación se vio agravada en los últimos tiempos por contingencias climáticas que afectaron a amplios sectores de la provincia y a la cuenca de los Bajos Submeridionales, convirtiendo a la topografía en forma de «olla» que caracteriza a Añatuya en un punto crítico de anegamiento.
Para abordar el problema, el vicedecano de la Facultad de Exactas , José Luis Gulotta, informó que se dispuso la intervención de un equipo multidisciplinario integrado por profesionales del Instituto de Recursos Hídricos, el Departamento de Geología e Hidrotecnia y el Departamento de Agrimensura.
Según explicó el vicedecano de la FCEyT, las primeras tareas estarán coordinadas en territorio por el Ingeniero Luis Olmos, cuyo equipo viajará para recopilar la información técnica existente en el municipio, analizar antecedentes de proyectos anteriores —como estudios para obras cloacales — y actualizar el relevamiento planialtimétrico del terreno.
Esta actualización resulta prioritaria debido a los procesos de pavimentación e impermeabilización del suelo urbano, los cuales alteran la absorción natural y exigen un rápido encauzamiento de las aguas.
Aunque el plan de trabajo técnico tiene una proyección de 12 meses, la urgencia que impone la proximidad de la temporada de lluvias obligará a los especialistas a sugerir obras paliativas a corto plazo. Los ejes centrales de intervención apuntan a resolver el traspaso y conducción de aguas servidas (red de cloacas) y el diseño de obras de canalización y desagüe para el escurrimiento de la lluvia.
Mientras la Universidad aportará los estudios y la factibilidad técnica, la gestión y consecución de los fondos económicos necesarios para ejecutar las obras de infraestructura quedarán a cargo de la gestión municipal, en un escenario nacional complejo para el financiamiento de la obra pública.
Recordamos que esta semana se firmaron sendos convenios marco y específico en la sede de la UNSE , con la Municpalidad añatuyense.
