El sector asegurador enfrenta una crisis estructural que pone en riesgo al menos 1.500 empleos
Según advirtió el Sindicato del Seguro, al menos 1.500 puestos de trabajo se encuentran comprometidos, en un escenario que combina problemas económicos, fallas de gestión y una acelerada transformación tecnológica que redefine el modelo de negocio del sector.

La actividad aseguradora atraviesa una fase crítica marcada por cierres, liquidaciones y severas dificultades financieras que ya impactan de manera directa en el empleo.
El pronunciamiento fue firmado por el secretario general del gremio, Jorge Sola —también cosecretario general de la CGT— y por el secretario gremial y de Relaciones Laborales, Daniel Navazo.
Desde la organización sindical señalaron que la actual coyuntura no es un fenómeno aislado, sino la profundización de un proceso sostenido de caída de compañías aseguradoras, que deriva en una mayor concentración del mercado y en una reducción significativa del empleo.
Liquidaciones, empresas en crisis y un impacto laboral relevante
En el comunicado, el sindicato recordó que en los últimos años se produjo la liquidación de aseguradoras como Escudo, Boston, Caledonia, Juncal, TPC y Orbis. A este panorama se suman empresas que atraviesan situaciones financieras extremadamente delicadas, entre ellas Finisterre, PROF, Galeno ART y La Nueva Seguros.
De acuerdo con los datos gremiales, más de 1.500 trabajadoras y trabajadores pertenecen a estas compañías. En una actividad que emplea alrededor de 30.000 personas en todo el país, el volumen de empleos comprometidos adquiere una dimensión relevante. “Se trata de una proporción demasiado grande como para naturalizarla”, advirtieron desde el sindicato, al remarcar el impacto social que podría tener una ola de despidos en el sector.
Transformación digital y redefinición del trabajo asegurador
Más allá de la coyuntura económica, el gremio puso el foco en los cambios estructurales que atraviesa la industria a partir de la transformación digital. El modelo tradicional de seguros está siendo desplazado por esquemas completamente digitalizados, con una creciente incorporación de tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT), Blockchain, Big Data, aprendizaje automático y computación en la nube.
En particular, la IA ya cumple un rol central en áreas sensibles del negocio: atención al cliente, suscripción de pólizas, gestión de siniestros, detección de fraudes, evaluación de riesgos, seguridad de la información y análisis masivo de datos. La incorporación de asistentes virtuales y sistemas automatizados permite ganar eficiencia, pero al mismo tiempo reemplaza tareas que históricamente realizaban trabajadoras y trabajadores del sector.
Desde el sindicato advirtieron que este proceso no solo modifica la relación entre las compañías y sus clientes, sino que abre interrogantes de fondo sobre el futuro del empleo, las condiciones laborales y la organización del trabajo en la actividad aseguradora.
Crisis económica, gestión empresaria y tensión sobre el empleo
El gremio también señaló factores que agravan el escenario: malas administraciones empresarias, sentencias judiciales que consideran “descontroladas” y una marcada caída del consumo como resultado de las políticas económicas. Este conjunto de variables pone en riesgo la continuidad de numerosas compañías, desalienta la inversión y se traduce en estrategias de ajuste que priorizan la reducción de personal por sobre la incorporación de nuevos trabajadores.
Frente a este contexto, el Sindicato del Seguro se declaró en estado de alerta y remarcó que no aceptará que el empleo sea la variable de ajuste, ni ante la crisis económica ni frente a los procesos de modernización tecnológica.
En un marco de creciente precarización laboral y retroceso de derechos, la organización sindical sostuvo que la transformación digital debería orientarse al desarrollo productivo y al empleo de calidad. De lo contrario, advirtieron, existe el riesgo de que la tecnología funcione como un factor que acelere el achicamiento de planteles, la concentración empresaria y la pérdida de puestos de trabajo.
Finalmente, el sindicato reafirmó su concepción del trabajo como un derecho fundamental y un ordenador social, y ratificó que, junto al movimiento obrero organizado, defenderá cada puesto de trabajo del sector asegurador, alertando que no permitirá que ni la crisis ni la innovación tecnológica se utilicen como herramientas de ajuste sobre los trabajadores.
