El complicado enfrentamiento entre Santiago Sosa y Racing: ¿Cuál será su próximo paso?
En un momento deportivo marcado por altibajos, Racing Club enfrenta una preocupación adicional que agita su entorno en Avellaneda. Santiago Sosa, líder en la defensa y capitán tras la partida de Gabriel Arias, atraviesa un problema contractual que pone en duda su continuidad en el club.

El mediocampista, quien conquistó el cariño de los hinchas tras jugar con una máscara protectora en la recta final de 2025 para cuidar su salud, siente que su salario ya no refleja su aporte al equipo. La negativa de la dirigencia a atender su solicitud de aumento ha generado tensión en el vestuario y en las oficinas.
El conflicto principal radica en la diferencia salarial percibida por Sosa en comparación con otros jugadores del plantel. Aunque renovó su vínculo hasta diciembre de 2028, pidió a Diego Milito, dirigente del club, una revisión de su contrato para alinearlo con los de los futbolistas mejor pagos, como Adrián «Maravilla» Martínez.
La respuesta negativa de la directiva provocó un distanciamiento, y en las últimas horas se conocieron movimientos por parte de su representante, Hernán Berman, quien habría comenzado a filtrar la intención del jugador de buscar nuevas oportunidades en Europa en el próximo mercado de transferencias, priorizando un posible salto al viejo continente sobre otras ofertas internacionales.
A pesar de esta situación, hay un factor que aún mantiene a Sosa en Racing: su profundo respeto y afecto por Gustavo Costas. El entrenador fue quien lo rescató de la MLS, cuando su carrera parecía estancada en Atlanta United, y bajo su dirección alcanzó un rendimiento destacado que lo convirtió en un referente del equipo.
Por respeto al cuerpo técnico y para mantener la estabilidad del plantel, que solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos, el capitán decidió posponer cualquier negociación o exigencia hasta el cierre del primer semestre del año.
Por ahora, el futuro de Santiago Sosa en Racing no está definido, y la resolución se postergará hasta el receso por el Mundial 2026. La dirigencia deberá evaluar si realiza el esfuerzo económico necesario para retener a su capitán o si, por el contrario, acepta una oferta del fútbol europeo.
Mientras tanto, el mediocampista continuará peleando en el campo, aunque la tensión con la dirigencia, especialmente con Diego Milito, promete tener nuevos capítulos cuando se abra la ventana de transferencias en invierno.
