17 de octubre de 2021

El Ratón Pérez en el centro de la polémica porque se rehusó a llevarse un diente

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¡Cuántas alegrías ha regalado el Ratón Pérez! Los niños de incontables generaciones, en los últimos 300 años, fueron felices cuando al despertar de un sueño, los sorprendió la ilusión y recibieron presentes o dinero a cambio de un diente de leche que ya necesitarán.

Sin embargo en la última semana, el roedor de los dientes de leche; el ratón más sigiloso, generoso, enigmático, famoso y amado por los chicos del mundo ha sumado una innecesaria polémica que lo tiene como protagonista en RRSS por una carta manuscrita cuya autoría se le atribuye y cuyo contenido ha dividido las opiniones a niveles virales y extremos.

En la misiva, el ratón Pérez, explica las razones por las cuales se rehúsa a recoger el diente de una niña de nombre Elisa, por falta de higiene en la pieza dental tras haber sido “analizado por el equipo de expertos y no pasó la prueba”.

En la carta puede leerse el siguiente mensaje:

“Hola, Elisa. Me da gusto saber de ti. Hoy quiero disculparme por no llevarme tu diente. Fue analizado por el equipo de expertos y no pasó la prueba debido a la falta de atención y cuidado. Encontramos restos de  sobritas, de espaguetis y cereales. En esta ocasión no será posible realizar el pago. Te recomendamos lavarte los dientes tres veces al día y que utilices la técnica del cepillado dental”. 

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Después de lo expresado, el ratón se despide de la niña de manera y tono formal como lo hace a lo largo de la carta y dice: “Espero volver pronto, Elisa. Cuídate. Atentamente, El Ratón Pérez». 

Hasta allí todo parece ser una cuestión familiar que quedaría entre paredes pero, a alguien se le ocurrió postear la carta en Twitter y el descontrol, la controversia y la grieta, se hicieron presentes y estallaron por todos lados, desencadenando una ola de críticas, por un lado y loas, por otro, hacia el método que empleó su autor para inculcar a Elisa el buen hábito de la higiene bucal.

Las redes se convirtieron en un campo de batalla y dividieron las opiniones entre quienes apoyan esta táctica subliminal para que Elisa se apropiara de las rutinas de limpieza dental y quienes piensan que una educación adecuada previa le hubiera ahorrado el disgusto de tener que recibir una negativa por respuesta a su inocente gesto.

La polémica está lejos de finalizar si en el medio hay un dispositivo a través del cual las personas pueden opinar. De seguro, hay tantas posiciones a favor y en contra como opiniones se puedan dar. Aquí les dejamos algunos ejemplos.

El origen del Ratón Pérez, una tradición ¿con varios siglos? 

El nacimiento del Ratón Pérez es incierto, aunque hay pruebas literarias que conjeturan su origen en un cuento francés del siglo XVIII de la baronesa d’Aulnoy, titulado ‘La Bonne Petite Souris’ (El buen ratoncito)

En España, su introducción a la literatura infantil se le atribuye a Luis Coloma (autor también de Pequeñeces o Jeromín), cuando hacia 1894 pidieron al jesuita que escribiera un cuento para el futuro rey Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años, y al que se le cayó un diente.

Sin embargo, en la novela La de Bringas de Benito Pérez Galdós, escrita en 1884 y ambientada en 1868, el autor compara a un personaje, Francisco Bringas, avaro y tacaño, con el ratoncito Pérez, luego debía ser popular para el público ya antes del cuento del padre Coloma.

Dentro del plan memoria, las autoridades de Madrid, colocaron una placa en el número 8 de la calle del Arenal, domicilio donde Luis Coloma situó la vivienda del roedor; en la placa puede leerse: “Aquí vivía, dentro de una caja de galletas en la confitería Prast el Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño rey Alfonso XIII”. 

Otra curiosidad se menciona porque desde hace años, una puertecita se encuentra en la parte inferior de unos de los accesos a la estación Banco de España, concretamente la entrada situada junto al Cuartel General del Ejército y en frente del Banco de España. El anónimo que colocó esta puerta dejó reflejado «que era la puerta del Ratoncito Pérez», que se ha convertido en una curiosidad para los visitantes.

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