El peso del crédito no bancario se triplica y la mora familiar llega al 20 por ciento
La salud financiera de los hogares argentinos atraviesa un periodo de extrema fragilidad. Los datos procesados por la consultora EcoGo a partir de los informes del Banco Central revelan un fenómeno preocupante: la mora en el sector de crédito no bancario alcanzó el 20%, lo que significa que el incumplimiento de pagos se triplicó en menos de un año.

Este sector, que abarca desde billeteras virtuales hasta cadenas comerciales y cooperativas, concentra hoy una deuda total que representa un porcentaje histórico del Producto Bruto Interno.
El análisis de esta tendencia permite identificar una segmentación crítica en el comportamiento del deudor. Mientras que el sistema bancario tradicional mantiene una irregularidad baja, del 4,4%, debido a la prioridad que dan los usuarios para conservar tasas más bajas y acceso a beneficios, el financiamiento alternativo se ha vuelto un foco de riesgo.
Este último es el refugio de los sectores más vulnerables, como trabajadores informales, quienes enfrentan compromisos que llegan a superar el 143% de sus ingresos mensuales.
La asfixia financiera actual responde a una combinación de factores estructurales. Por un lado, las tasas de interés aplicadas por estas 542 entidades no bancarias superaron ampliamente el ritmo inflacionario durante gran parte del año, elevando la deuda promedio por cliente a niveles difíciles de afrontar.
Por otro lado, el endeudamiento total de las familias ya equivale al 137% de sus ingresos promedio, una cifra que refleja un deterioro sistémico que no se observaba desde hace 15 años.
Esta brecha entre el sector corporativo, que mantiene sus cuentas sanas, y el hogareño, evidencia que el costo del ajuste económico ha recaído con mayor fuerza sobre el consumo minorista y la economía doméstica.
