El Padre Pepe propone una respuesta urgente y comunitaria al problema de la ludopatía
El Sacerdote José “Pepe” Di Paola, reconocido “cura villero” participó de un panel de discusión en la 14° edición de la Feria del Libro, donde se abordó la adicción a los juegos de azar, un tema crítico que afecta a muchos jóvenes, no sólo de Santiago del Estero, sino también de la región.

La problemática de las adicciones, con un enfoque particular en la ludopatía, para el cura villero “Es un problema global” y demanda de respuestas comunitarias urgentes.
“Es una adicción que se vuelve muy fuerte en toda Latinoamérica. Fíjate que Brasil, por ejemplo, tuvo un problema grande, y Argentina lo está teniendo también. Es un problema global”, aseguró el Padre Pepe.
Durante su participación en el panel, desarrollado el viernes ante una importante presencia de público, se enmarca dentro de la agenda de políticas públicas, resaltando la responsabilidad compartida entre el gobierno provincial y la comunidad.
“A nivel provincial, -dijo- veo que es un tema que preocupa. En muchas provincias, hay una preocupación creciente. Debemos ocuparnos como comunidad y no delegar únicamente en los gobernantes; es responsabilidad de la familia, la escuela, la capilla y todos los espacios donde se desenvuelven los niños y adolescentes”, enfatizó el sacerdote.
La Feria del Libro, con su multitud de jóvenes y adultos, sirve como un espacio de divulgación y aprendizaje. “Estos espacios son fundamentales para que los chicos comprendan y entiendan esta situación. La Feria del Libro te abre a vincularte con otros y aprender sobre estos temas, lo que es clave para abordar la problemática de la ludopatía”, agregó. Al ser consultado sobre estadísticas relacionadas con la ludopatía entre los jóvenes, el Padre Pepe admitió su desconocimiento sobre los números exactos, pero destacó que la problemática no distingue clases sociales.
“El problema afecta a muchos chicos y, viniendo de las villas de Buenos Aires, puedo decirte que no es solo un tema de gente con dinero. Esta adicción complejiza la vida de quienes tienen menos posibilidades. Brasil es un ejemplo, donde las autoridades tuvieron que tomar medidas extremas para enfrentar esta realidad”, cerró.
