El Gobierno oficializó este martes un período de siete días de duelo nacional
La decisión fue comunicada mediante el Decreto 277/2025, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y el canciller Gerardo Werthein.

El Gobierno argentino oficializó este martes un período de siete días de duelo nacional tras el fallecimiento del papa Francisco, el primer pontífice argentino y latinoamericano de la historia.
Durante el duelo, la bandera nacional permanecerá izada a media asta en todos los edificios públicos, en señal de respeto y homenaje a la figura de Jorge Mario Bergoglio, quien falleció el lunes tras sufrir un derrame cerebral.
En paralelo, el presidente Milei viajará a Italia para participar del funeral del Sumo Pontífice, que se celebrará el sábado 26 de abril en la Basílica de San Pedro, en Roma.
En el texto del decreto, el Gobierno destacó la figura del Papa como “una personalidad destacada en todo el mundo y un pastor sencillo y muy querido, peregrino de la paz y la esperanza”. Asimismo, se valoró su compromiso con los sectores más vulnerables de la sociedad: “Proclamó la unidad y la concordia de las naciones y la necesidad de cuidar al prójimo, promoviendo la justicia, la protección hacia los migrantes y refugiados, los necesitados, los enfermos y los excluidos”.
El decreto también subraya el legado espiritual y humano de Francisco, afirmando que su partida representa “un momento de profundo dolor para el pueblo argentino, por tratarse de un pastor cercano y humilde que supo ser luz y ejemplo para el mundo con su valiente mensaje orientado al reconocimiento de la dignidad de todo hombre y mujer”.
Un legado de reforma, humildad y compromiso
El papa Francisco deja una huella indeleble en la historia contemporánea de la Iglesia. Su pontificado, iniciado en 2013, estuvo marcado por una intensa agenda reformista, con decisiones que desafiaron a los sectores más conservadores de la Curia. Impulsó cambios en el gobierno del Vaticano, dio mayor protagonismo a laicos y mujeres, y enfrentó de manera frontal los escándalos de abuso sexual y corrupción financiera en el seno eclesiástico.
A pesar de sus problemas de salud recientes, Francisco siguió cumpliendo con sus compromisos hasta el final. El domingo anterior a su muerte, incluso apareció en el balcón de la Basílica de San Pedro para ofrecer la tradicional bendición urbi et orbi, en la que hizo un fuerte llamado a la libertad religiosa como base de la paz mundial.
El cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano, fue quien anunció oficialmente el fallecimiento del Pontífice con un emotivo mensaje: “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma regresó a la casa del Padre”.
El mensaje de Milei y el viaje a Roma
El presidente Javier Milei expresó su pesar a través de la red social X (ex Twitter): “Con profundo dolor me entero esta triste mañana que el Papa Francisco, Jorge Bergoglio, falleció hoy y ya se encuentra descansando en paz. A pesar de diferencias que hoy resultan menores, haber podido conocerlo en su bondad y sabiduría fue un verdadero honor para mí”.
El mandatario prepara su viaje a Roma para asistir a las exequias, en una ceremonia que él mismo Papa había renovado, solicitando mayor sencillez y austeridad para su despedida, en coherencia con el estilo que marcó su vida pastoral.
El funeral de Francisco se perfila como un evento de enorme trascendencia internacional, no solo por su condición de jefe de la Iglesia Católica, sino por el impacto político, social y espiritual que tuvo su figura, particularmente para América Latina y, en especial, para su tierra natal: Argentina.
