Germán Martínez y Martín Menem se cruzaron durante el debate del Banco Central
La sesión de la Cámara de Diputados quedó marcada este miércoles por un duro enfrentamiento entre el presidente del cuerpo, Martín Menem, y el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, en medio del tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.

La disputa se originó por la forma en que la Presidencia llevó adelante la votación en particular del proyecto. En lugar de someter determinados artículos a consideración de manera individual, se optó por agruparlos por capítulos o títulos, una metodología que fue cuestionada por la oposición.
Martínez objetó el procedimiento y sostuvo que no estaba claro cómo se había votado parte del proyecto. Menem respondió con dureza y le pidió que no obstaculizara el desarrollo de la sesión. El intercambio rápidamente escaló, con reproches cruzados sobre el funcionamiento de la Cámara y el cumplimiento del reglamento.
El titular de Diputados le reclamó al legislador opositor que estudiara las normas que regulan el funcionamiento parlamentario y rechazó sus cuestionamientos. Martínez, visiblemente molesto, respondió con una frase que sintetizó la tensión del momento: “Bajá el dedito, maleducado, que no te da”, en referencia al gesto que realizaba Menem mientras discutían.
Detrás del cruce verbal había, sin embargo, una discusión de fondo sobre el mecanismo de votación. Martínez reclamaba volver a votar el capítulo 13, al considerar que la decisión de agrupar los artículos había impedido a la oposición solicitar el tratamiento separado de uno de los puntos que consideraba especialmente relevante.
Según el planteo opositor, ese capítulo contiene disposiciones vinculadas con aspectos centrales del funcionamiento del Banco Central, entre ellos cuestiones relacionadas con la administración de reservas y modificaciones a determinadas garantías institucionales. Para Unión por la Patria, votar el capítulo como un bloque impedía expresar una posición diferenciada sobre esos artículos sin rechazar todo el conjunto.
Menem, en cambio, defendió la modalidad utilizada y consideró válido el procedimiento acordado para avanzar con el tratamiento legislativo. De esta manera, rechazó la posibilidad de reabrir la votación y dio por ratificado el resultado obtenido.
