15 de junio de 2026

El desempleo afecta a 107.000 personas: la crisis laboral en CABA golpea más a mujeres y al sur de la Ciudad

La reducción trimestral del desempleo aparece como un alivio parcial que no alcanza para modificar el panorama de fondo. La Ciudad enfrenta el desafío de transformar una mejora estadística en una recuperación real, capaz de reducir las brechas de género y territorio y de avanzar hacia un mercado laboral menos informal y más inclusivo.

El mercado laboral de la Ciudad de Buenos Aires continúa mostrando señales contradictorias. Aunque la tasa de desempleo descendió respecto del trimestre anterior, el 6,3% de desocupación registrado en el tercer trimestre de 2025 sigue afectando a unas 107.000 personas y deja al descubierto problemas estructurales que van más allá de una mejora coyuntural.

El dato, además, no muestra cambios en la comparación interanual, lo que sugiere un estancamiento más que una recuperación sostenida del empleo.

La baja frente al segundo trimestre —cuando el desempleo había trepado al 7,7%— coincide con un leve aumento de la actividad y el empleo, pero estos avances resultan insuficientes para revertir las desigualdades que caracterizan al mercado laboral porteño. La estabilidad del indicador respecto de 2024 refuerza la idea de que la Ciudad no logra generar empleo de calidad al ritmo necesario para absorber a la población económicamente activa.

Uno de los aspectos más críticos del informe es la persistente brecha de género. Las mujeres concentran casi seis de cada diez personas desocupadas y presentan una tasa de desempleo sensiblemente más alta que la de los varones. Esta diferencia no solo refleja dificultades de acceso al empleo, sino también barreras estructurales vinculadas a la segmentación laboral, la sobrecarga de tareas de cuidado y la mayor exposición femenina a trabajos informales o inestables.

La desigualdad territorial es otro factor relevante. La Zona Sur vuelve a exhibir los peores indicadores, con niveles de desempleo superiores al promedio de la Ciudad. Esta situación evidencia un patrón histórico de concentración de oportunidades laborales en determinados barrios, mientras otras áreas quedan rezagadas, profundizando la fragmentación social y económica dentro del distrito.

A esto se suma un problema central: la precarización del empleo. Una parte significativa de los trabajadores asalariados no realiza aportes jubilatorios ni cuenta con registro en la seguridad social, lo que expone la fragilidad de las condiciones laborales incluso entre quienes tienen trabajo. La fuerte concentración del empleo en el sector servicios, si bien es característica de la estructura productiva porteña, también plantea límites en términos de estabilidad y protección laboral.

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