17 de mayo de 2026

El cuadro clínico del Papa Francisco se agravó este domingo por una insuficiencia renal

De acuerdo con el parte médico emitido por los especialistas del Policlínico Gemelli de Roma y comunicado por la Santa Sede durante la tarde de domingo, el Sumo Pontífice permanece en estado crítico y ahora la preocupación pasa por la confirmación de una nueva afección, de carácter leve, y que inicialmente se encuentra bajo control.

En el Vaticano la preocupación es total debido a que se le detectó una insuficiencia renal. Francisco continúa internado desde el 14 de febrero debido a una neumonía bilateral y aunque no sufrió nuevas crisis respiratorias, la preocupación crece tras confirmarse la nueva patología que es leve y está controlada, según indicó el último parte médico emitido por el Vaticano.

El Papa ya necesitó oxígeno y ahora se detecta insuficiencia renal por lo que se encuentra bajo vigilancia médica permanente.

Durante el sábado, al jefe de la Iglesia Católica le realizaron transfusiones sanguíneas para tratar la anemia que padece, lo cual mejoró temporalmente sus niveles de hemoglobina. Sin embargo, sufre trombocitopenia, un nivel bajo de plaquetas, aunque se mantiene estable.

El equipo médico confirmó que Francisco continúa recibiendo oxígeno mediante cánulas nasales tras la crisis respiratoria ocurrida previamente, lo cual incrementó el dolor que siente estos días.

“La complejidad del cuadro clínico y la espera obligatoria para observar respuestas a las terapias farmacológicas obligan a mantener un pronóstico reservado”, señaló el parte médico oficial.

En medio de esta delicada situación, el Papa mostró buen ánimo durante la misa celebrada esta mañana en su habitación del décimo piso del hospital junto a quienes lo acompañan en su tratamiento. A través del Vaticano, Francisco agradeció públicamente a médicos y enfermeros por la dedicación mostrada en estos días difíciles, al tiempo que manifestó sentirse profundamente conmovido por las muestras de apoyo y las oraciones recibidas desde diferentes partes del mundo.

Mientras tanto, en el Vaticano continúan las actividades previstas por el Jubileo, aunque la preocupación por la salud del Papa es cada vez mayor. Este domingo, Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, ofició en reemplazo de Francisco la misa en la Basílica de San Pedro.

En las afueras del Hospital Gemelli se multiplican las demostraciones de cariño hacia el Papa Francisco: decenas de fieles se acercan cada día para rezar por su pronta recuperación, colocando velas, flores y mensajes ante la estatua de Juan Pablo II, en una clara señal del afecto mundial por el Papa argentino.

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