27 de julio de 2026

El consumo sigue sin reaccionar: caída interanual del 1,5% en enero y señales de agotamiento del gasto familiar

Los datos delinean un cuadro de consumo contenido y sin tracción estructural. Más que un rebote, lo que emerge es una estabilización en niveles bajos, donde cualquier mejora luce incipiente y dependiente de factores aún inestables.

El consumo privado volvió a mostrar signos de debilidad al inicio del año. En enero registró una caída del 1,5% interanual, de acuerdo con el Índice de Consumo Privado (ICP) elaborado por la Universidad de Palermo.

Se trata del segundo retroceso consecutivo y un dato que refuerza la idea de que la recuperación económica, al menos desde la óptica de la demanda interna, continúa siendo frágil.

En la medición desestacionalizada el indicador apenas avanzó 0,1% respecto de diciembre. Aunque esa variación marginal permitió interrumpir una racha de seis meses en baja, el movimiento resulta insuficiente para hablar de un cambio de tendencia. Más bien expone un escenario de estancamiento, con un consumo que oscila en niveles deprimidos y sin impulso claro.

Desde la casa de estudios señalaron que el comportamiento del índice revela fuertes disparidades sectoriales y la ausencia de un motor que dinamice la demanda. El patrón predominante es defensivo: los hogares priorizan gastos esenciales y postergan decisiones de mayor envergadura, en un contexto de ingresos tensionados y expectativas aún inestables.

Los datos por rubro reflejan esa heterogeneidad. El patentamiento de autos, que acumulaba 17 meses consecutivos de crecimiento, cayó 4,2% interanual y quebró la tendencia positiva, una señal de enfriamiento en bienes durables. En contraste, la venta de motos creció 15,3%, consolidándose como uno de los pocos segmentos con expansión firme, posiblemente asociado a su menor costo relativo frente al automóvil.

Otros indicadores vinculados al consumo masivo también exhibieron retrocesos. La recaudación real del IVA descendió 3,1% interanual y sumó su tercer mes consecutivo en baja, un termómetro directo del nivel de actividad en comercios y servicios.

El crédito, que había funcionado como sostén parcial del gasto hacia fines de 2025, mostró una dinámica más moderada. Las compras con tarjeta de crédito crecieron 11,7% interanual en enero, lejos de los incrementos cercanos al 20% registrados meses atrás. El menor ritmo sugiere que incluso el financiamiento comienza a perder capacidad para compensar la caída del ingreso disponible.

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