20 de mayo de 2026

El consumo en supermercados registró la peor caída en 20 años durante el 2024

Este descenso, el peor de las últimas dos décadas, se profundizó en diciembre con una retracción del 18%, reflejando la gravedad de la crisis económica que afecta al país.

El consumo en supermercados y autoservicios de Argentina cerró 2024 con una caída histórica del 13,9%, según un informe de la consultora Scentia.

A lo largo del año, todas las categorías de productos registraron caídas, con los alimentos y las bebidas sin alcohol siendo los sectores más afectados. La consultora subrayó que, aunque la caída en diciembre se desaceleró levemente respecto a meses anteriores, la cifra acumulada de -13,9% marca uno de los peores desempeños del consumo en los últimos 20 años.

Dentro de los rubros más perjudicados, la alimentación experimentó una baja del 9,5% a lo largo de 2024, mientras que las bebidas sin alcohol sufrieron un alarmante descenso del 18,3%. Otros sectores como higiene, cosmética y artículos de limpieza también vieron pérdidas, con caídas del 17% y 13,9%, respectivamente. En diciembre, la caída fue aún más pronunciada, especialmente en bebidas sin alcohol, que registraron una disminución interanual del 24,4%.

Este panorama negativo del consumo está marcado por el deterioro del poder adquisitivo de los argentinos, provocado por la devaluación de la moneda y la suba de precios. Además, el estancamiento salarial ha dificultado el acceso a productos básicos para muchas familias, que se ven obligadas a ajustar sus presupuestos. A su vez, el aumento de tarifas de servicios esenciales como electricidad, gas y agua, que incrementaron un 400%, golpea especialmente a los sectores más vulnerables.

Como consecuencia de esta crisis, muchos argentinos recurren a sus ahorros para subsistir, con un 41,4% de la población utilizando este recurso, lo que representa un aumento del 5,2% en comparación con el cierre de 2023. La situación es aún más crítica entre los hogares más pobres, donde el endeudamiento también ha crecido. En los sectores de pobreza extrema, el uso de tarjetas de crédito aumentó un 8,5%, reflejando el impacto profundo de la crisis en los sectores más desfavorecidos.

El informe de Scentia señala que, si bien el comportamiento del consumo en diciembre mostró una leve desaceleración, el resultado de todo el año resalta la magnitud de los problemas económicos que afectan a la clase media y baja del país. Sin perspectivas inmediatas de recuperación, muchos argentinos continúan enfrentando dificultades para cubrir sus necesidades básicas, mientras que la inflación y el aumento de los precios siguen marcando la pauta del día a día.

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