El caso ANDIS se profundiza: indagan a Ornella Calvete mientras crece la red de vínculos, dinero y presiones políticas
A medida que se acumulan declaraciones, documentos y pericias, el caso ANDIS se convierte en un espejo incómodo para la estructura estatal: una evidencia de cómo áreas sensibles del Estado pueden transformarse en plataformas para redes de corrupción sofisticadas, donde las fronteras entre lo personal, lo político y lo institucional se vuelven peligrosamente difusas.

La citación a declaración indagatoria de Ornella Calvete marca un nuevo capítulo en una causa que se expande y compromete cada vez más a funcionarios, exfuncionarios y operadores vinculados a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
El juez Sebastián Casanello, a pedido del fiscal Franco Picardi, convocó a la exdirectora nacional de Desarrollo Regional y Sectorial para el 19 de diciembre, luego de que en su domicilio se secuestraran cerca de 700.000 dólares en un procedimiento realizado en octubre de 2025, consignó la periodista Vanesa Petrillo (C5N), un hallazgo que elevó las sospechas sobre el flujo de fondos presuntamente ligados a la compra irregular de medicamentos.
La trama investigada exhibe un componente familiar particularmente sensible: las conversaciones entre Ornella y su padre, Miguel Ángel Calvete —detenido por una condena previa por facilitación económica de la prostitución y señalado como un actor central en la causa— revelan niveles de familiaridad alarmantes respecto de prácticas presuntamente corruptas.
Frases como “con el 3% a KM está perfecto”, o las alusiones a regalos como “una lambo, una granja, lo que quieras” para celebrar una negociación con un proveedor, no solo abonan la sospecha de coimas, sino que además exponen una naturalización de la ilegalidad como parte del funcionamiento cotidiano.
Los diálogos también dejan entrever un modus operandi donde la presión, la intimidación y los favores cruzados formaban parte de las tratativas con proveedores, en este caso Claudio “K” del Grupo Ortopedia Alemana, que aparece repetidamente mencionado. La preocupación de Ornella por el riesgo de detención de su padre durante las elecciones agrega un matiz político que el fiscal interpreta como evidencia de que ambos eran conscientes de la fragilidad legal de sus posiciones.
La causa no se agota en la familia Calvete. En paralelo, el extitular de ANDIS, Diego Spagnuolo, buscó despegarse de toda responsabilidad mediante un escrito en el que apuntó directamente contra Daniel Garbellini, exdirector de Acceso a la Salud y uno de los principales imputados.
Spagnuolo insiste en que no manejaba procesos técnicos ni administrativos en la selección de proveedores ni en la adjudicación de compras, y cuestiona la autenticidad de los audios que se le atribuyen, presentando incluso una pericia privada que señala múltiples ediciones en los archivos.
El avance de las indagatorias —que también incluyen a Diego Martín D’Giano, Patricia Canevasio y Julio César Viera— refleja una causa que ya no se limita a irregularidades administrativas, sino que configura un entramado más profundo de intereses empresariales, manejos opacos de fondos públicos y tensiones internas dentro del propio organismo.
