Docentes universitarios convocan a paro y advierten riesgo para el inicio del ciclo académico
El conflicto pone en evidencia una tensión estructural entre la política de ajuste fiscal impulsada por el Ejecutivo y la sostenibilidad del sistema universitario público. Para los sindicatos, sin una recomposición presupuestaria y salarial significativa, el funcionamiento pleno de las universidades y el desarrollo de la investigación científica quedan seriamente comprometidos.

La tensión entre el sistema universitario y el gobierno nacional se profundiza ante la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
En este contexto, la Federación de Docentes de las Universidades anunció un paro nacional y advirtió que el inicio normal de las clases podría verse comprometido si no se resuelve la crisis presupuestaria y salarial que atraviesan las universidades públicas.
Durante un plenario de delegados, la organización sindical que conduce Daniel Ricci resolvió declarar el estado de “movilización y visibilización permanente” y lanzar un plan de protestas que comenzará con un paro de 24 horas el lunes 16 de marzo. La medida se realizará en conjunto con la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales y otros gremios del sector.
El conflicto se origina en la falta de implementación de la ley aprobada por el Congreso a fines de 2025, destinada a recomponer salarios docentes y no docentes, así como a fortalecer el presupuesto de funcionamiento de las universidades nacionales. Según los gremios, aunque la norma fue sancionada y ratificada por el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo encabezado por Javier Milei no la está aplicando, lo que genera un escenario de fuerte incertidumbre para el sistema universitario.
Desde el sindicato advierten que el deterioro salarial acumulado desde fines de 2023 afecta seriamente las condiciones de trabajo de docentes y nodocentes. La ley en cuestión buscaba revertir una pérdida cercana al 50% del poder adquisitivo, equivalente —según estimaciones gremiales— a siete salarios. Sin esa recomposición, sostienen, se vuelve cada vez más difícil sostener el funcionamiento académico normal en las 60 universidades públicas del país.
Un estudio elaborado por el Laboratorio de Salario y Presupuesto de la Universidad Nacional de Córdoba aporta una dimensión adicional al problema. El informe señala que el salario de los docentes universitarios debería incrementarse más de un 60% para recuperar el poder de compra previo al cambio de gobierno, y más de un 118% si se compara con el nivel salarial registrado en 2015.
En términos concretos, un docente con dedicación simple —equivalente a diez horas semanales— percibía a comienzos de 2025 un salario bruto inicial de entre 250.000 y 300.000 pesos. De acuerdo con los cálculos sindicales, ese ingreso superaría los 490.000 pesos si se aplicara plenamente la ley de financiamiento y se recompusiera el poder adquisitivo perdido.
Además del paro del 16 de marzo, la federación anunció una semana de acciones gremiales y de visibilización del conflicto que se extenderá hasta el 22 de marzo. También prevé participar en movilizaciones sociales y convocar a un nuevo paro de 24 horas el 31 de marzo, medida que deberá ser ratificada en el próximo plenario de secretarios generales.
En paralelo, los gremios reclaman la apertura urgente de negociaciones paritarias y plantean una recomposición salarial del 51,4% para comenzar a recuperar lo perdido desde la asunción del actual gobierno.
