27 de mayo de 2026

Tucumán: trabajadores de Topper reclaman jornada completa mientras la empresa advierte límites productivos

Mientras tanto, los trabajadores continúan presentándose en la planta a la espera de definiciones, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre la continuidad del nivel de producción y el impacto que la situación podría tener en la economía de cientos de familias del sur tucumano.

La situación laboral en la planta de Topper ubicada en Aguilares, Tucumán, atraviesa un momento de fuerte incertidumbre tras el vencimiento del acuerdo que permitía reducir la jornada de trabajo.

Alrededor de mil empleados reclaman volver al horario completo para recuperar parte de los ingresos perdidos durante los últimos meses. Sin embargo, la empresa sostiene que la falta de insumos y la caída de la demanda le impiden sostener el ritmo de producción durante toda la semana.

El acuerdo de emergencia, que estuvo vigente hasta el 28 de febrero, establecía una reducción del tiempo laboral con suspensión de actividades los viernes por la tarde y los sábados. Si bien esta medida permitió mantener la actividad en un contexto económico adverso, también implicó una reducción salarial que los trabajadores buscan revertir.

Cuando los operarios intentaron retomar la jornada completa en la planta situada sobre la Ruta Nacional 38, la empresa informó que el actual programa productivo solo permite trabajar con normalidad de lunes a jueves. Según la gerencia, la escasez de materia prima y el debilitamiento del mercado interno condicionan la posibilidad de ampliar los turnos de producción.

Desde el gremio de la industria del calzado advierten que la situación es especialmente delicada porque gran parte del ingreso de los trabajadores depende del presentismo. En este contexto, cada jornada no trabajada se traduce en una pérdida salarial significativa para los empleados, muchos de los cuales ya atraviesan dificultades económicas.

El conflicto también expone tensiones estructurales del sector: la caída del consumo interno, el incremento de las importaciones de calzado y las dificultades para sostener la cadena de insumos. Estos factores impactan directamente en una planta que emplea a cerca de mil personas y que constituye uno de los principales motores industriales del departamento Río Chico.

Ante la falta de avances en las negociaciones con la empresa, los delegados sindicales buscan ahora la intervención del Gobierno de Tucumán para abrir una instancia de mediación. La intención es explorar alternativas de asistencia o programas de sostenimiento productivo que permitan preservar el empleo y evitar un agravamiento de la crisis en una de las fábricas más relevantes de la provincia.

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