14 de mayo de 2026

Doca, el fugitivo más buscado de Río de Janeiro: el violento jefe del Comando Vermelho

En un contexto de creciente violencia urbana y denuncias de abusos policiales, la figura de Doca simboliza tanto el poder persistente del crimen organizado como las limitaciones estructurales del Estado brasileño para recuperar el control de sus territorios más vulnerables.

Edgar Alves de Andrade, conocido como “Doca” o “Urso”, es el hombre más buscado de Río de Janeiro y el principal objetivo del megaoperativo policial que esta semana dejó más de un centenar de muertos en los complejos de Penha y Alemão.

A sus 55 años, este líder del Comando Vermelho (CV) es considerado uno de los jefes más poderosos y sanguinarios del narcotráfico brasileño, con un prontuario que incluye más de cien homicidios y vínculos directos con ejecuciones, desapariciones y operaciones criminales de gran escala.

Nacido en el estado de Paraíba y criado en Vila Cruzeiro, dentro del complejo de Penha, Doca ascendió en la jerarquía del CV durante las últimas dos décadas, consolidando su dominio en la zona Norte y extendiendo su influencia hacia los barrios Suroeste de Río, como Gardênia Azul y César Maia. Según el Grupo de Acción Especial contra el Crimen Organizado (Gaeco/MPRJ), su estructura criminal combina control territorial, extorsión y una red de sicarios que impone terror en las comunidades bajo su mando.

Entre las causas más graves que enfrenta se encuentra la orden de ejecución de tres médicos en octubre de 2023 en el barrio de Barra da Tijuca, un caso que conmocionó al país. Las víctimas fueron asesinadas por error, al ser confundidas con milicianos; tras el crimen, Doca habría mandado matar a los autores materiales para eliminar testigos y rastros del operativo.

El jefe narco fue también el blanco de la “Operación Bomba Zumbadora”, desplegada por la Policía Federal en septiembre de 2024 para frenar el uso de drones lanzagranadas por parte del Comando Vermelho. Según el Consejo Nacional de Justicia, Doca acumula más de 20 órdenes de captura activas, incluyendo una reciente por organización criminal y posesión de explosivos, delitos que podrían implicarle hasta 14 años de prisión.

A pesar de la magnitud del operativo policial del martes, Doca sigue prófugo. Su capacidad para evadir a las fuerzas de seguridad y su influencia sobre amplios sectores del narcotráfico lo han convertido en una figura clave en la disputa entre el Estado y las facciones criminales.

El gobierno estadual de Río de Janeiro ofrece una recompensa de 100.000 reales (unos 17.000 dólares) por información que conduzca a su captura.

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