Diputados debate los vetos de Milei a la universidad y la salud pediátrica en una sesión clave
El eje central es el intento de revertir los vetos presidenciales a la Ley de Financiamiento Universitario y a la declaración de emergencia pediátrica, dos medidas que han desatado fuertes críticas por su impacto en sectores estratégicos como la educación pública y la salud infantil.

La Cámara de Diputados abrió este miércoles una sesión especial con un temario cargado de alto voltaje político y social.
El debate se desarrolla bajo una doble presión: en el recinto, donde la oposición necesita reunir los dos tercios (172 votos) para revertir los vetos, y en las calles, donde organizaciones estudiantiles, gremiales y de la salud acompañan con movilizaciones en defensa de estas demandas.
La sesión, impulsada por bloques opositores como Unión por la Patria, Encuentro Federal, Democracia para Siempre y la Coalición Cívica, se extenderá hasta altas horas de la noche con una agenda que trasciende los temas centrales.
El veto a la emergencia pediátrica afecta directamente al Hospital Garrahan y a un sistema de residencias médicas que atraviesa una situación crítica. La Oficina de Presupuesto del Congreso calculó que el costo de esta medida sería de $133.433 millones anuales, una inversión que profesionales de la salud consideran indispensable para revertir la crisis en el área.
El financiamiento universitario, en tanto, se convirtió en uno de los símbolos del enfrentamiento entre Milei y la comunidad académica. El proyecto, impulsado por rectores y apoyado de forma transversal, implica una inversión de 0,23% del PBI, destinada a cubrir gastos de funcionamiento, becas y proyectos de investigación científica. Para el oficialismo, ese gasto es inviable sin una contrapartida presupuestaria definida, mientras que para la oposición representa una garantía mínima para sostener la educación pública.
Además de los vetos, la sesión abordará otros temas de peso, como la creación de una comisión investigadora sobre el fentanilo, la declaración de emergencia en ciencia, programas de salud vinculados al Alzheimer y a la prevención del embarazo no intencional en adolescentes, y la reforma de la Ley de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que ya tiene media sanción del Senado.
La jornada combina la pulseada parlamentaria con la presión social, lo que refuerza la imagen de un Congreso convertido en escenario de disputa entre dos modelos de país: uno que busca expandir derechos mediante mayor inversión pública y otro que defiende el equilibrio fiscal como prioridad absoluta. El resultado de esta sesión no solo marcará el rumbo inmediato de la universidad y la salud pediátrica, sino también el nivel de cohesión que la oposición pueda lograr para desafiar el poder de veto presidencial.
