18 de junio de 2026

Multitudinaria Tercera Marcha Universitaria en todo el país contra el veto de Milei a la Ley de Financiamiento

Con esta tercera edición, la Marcha Universitaria no solo reivindica el financiamiento educativo, sino que también emerge como un símbolo de defensa de lo público frente a un modelo que prioriza la reducción del gasto por sobre la inversión social. La masividad de la convocatoria anticipa que la educación se consolidará como uno de los principales ejes de conflictividad política durante la gestión de Milei.

Ph: Archivo

La Tercera Marcha Universitaria se convirtió este miércoles en una nueva demostración de fuerza de la comunidad educativa y de amplios sectores sociales frente al ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.

Bajo la consigna “Nuestro futuro no se veta”, miles de estudiantes, docentes, graduados y trabajadores se movilizaron en todo el país para rechazar el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario, cuya aprobación había sido celebrada como un avance en la defensa de la educación pública.

El epicentro de la protesta se concentró frente al Congreso de la Nación, donde confluyeron columnas de universidades, sindicatos y organizaciones sociales. Sin embargo, la movilización adquirió carácter federal con réplicas en Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, La Plata y otras ciudades, lo que refuerza el alcance nacional del reclamo.

El veto presidencial, fundamentado en la supuesta falta de previsión de recursos según el artículo 38 de la Ley de Administración Financiera, es percibido por los manifestantes como un ataque directo a la universidad pública y un capítulo más del ajuste generalizado en áreas sensibles como educación, salud y cultura. La adhesión de la CGT, las CTA, ATE y colectivos vinculados al INCAA y al INT muestra que el conflicto trascendió el ámbito académico para instalarse en la agenda política y sindical.

La protesta universitaria se articula, además, con un clima de creciente malestar social frente a la política de desinversión estatal. La participación de trabajadores del Hospital Garrahan, que denuncian recortes en salud pediátrica, y de sectores artísticos, refleja una convergencia de demandas que trascienden lo estrictamente universitario.

El debate en Diputados sobre el veto, paralelo a la movilización, otorga a la jornada un doble carácter: expresión en las calles de un rechazo masivo y disputa institucional en el Congreso. La combinación de ambos planos pone en tensión al oficialismo, que enfrenta crecientes resistencias a sus medidas de ajuste.

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