Descubren un antiguo bosque de la Edad de Hielo bajo el mar del Norte y evidencias de vida humana temprana
Este descubrimiento no solo ayuda a entender mejor la historia natural del norte de Europa, sino que también plantea nuevas preguntas sobre cómo las especies lograron sobrevivir y expandirse después de la Edad de Hielo, desafiando teorías previas y enriqueciendo nuestro conocimiento sobre los antiguos ecosistemas y las primeras comunidades humanas en la zona.

Un sorprendente hallazgo en el lecho marino del mar del Norte ha puesto en jaque los conocimientos previos sobre la historia natural y humana de la región. Tras analizar miles de muestras de sedimentos, científicos han encontrado rastros genéticos de un árbol considerado extinto en el noroeste de Europa desde hace al menos 400.000 años: el árbol de las alas, Pterocarya.
Este descubrimiento indica que en tiempos de la última glaciación, hace más de 16.000 años, ya existían en la zona bosques compuestos por robles, olmos y avellanos, mucho antes de lo que se pensaba, situando a Doggerland —la antigua tierra que conectaba Gran Bretaña con Europa— como un territorio con una flora diversa y habitada mucho antes de su inundación.
El equipo liderado por Robin Allaby, de la Universidad de Warwick, utilizó la técnica de ADN sedimentario antiguo para reconstruir la flora pasada a partir de 252 muestras de sedimentos extraídas de 41 perforaciones en el sistema fluvial de la región. Los resultados sugieren que estos bosques, que llamaron la ‘Atlántida del mar del Norte’, existieron en una zona que hoy está sumergida, y que sirvieron como refugios para las especies durante las duras épocas glaciales, facilitando su rápida recolonización en posteriores periodos cálidos.
Además del árbol de las alas, existen evidencias de animales como jabalíes de hace 16.000 años, lo que indica que estos hábitats también fueron utilizados por humanos tempranos. Recientes hallazgos arqueológicos, como una piedra de martillo, refuerzan la hipótesis de que Doggerland pudo haber sido un lugar de asentamiento humano mucho antes de lo que se creía, abriendo nuevas perspectivas sobre los primeros pobladores de la región.
