Crisis textil: Topper vuelve a paralizar la producción y a licenciar a casi 1200 trabajadores
La fábrica de ropa deportiva Topper en Tucumán paralizó su actividad esta semana debido a un exceso de stock, una consecuencia directa de la caída en la demanda provocada por la recesión económica impulsada por el Gobierno de Javier Milei.

En el transcurso de los últimos meses, la planta ya había llevado a cabo dos tandas de despidos: primero, en marzo y abril, cuando despidió a 120 trabajadores. Ante la persistente falta de ventas, la empresa decidió esta semana licenciar a sus 1.190 empleados, que incluyen 938 operarios, debido a que los depósitos de la fábrica están colapsados.
Un mes atrás, la empresa había solicitado a los empleados de mayor antigüedad que tomaran sus días de vacaciones pendientes como una medida para ahorrar costos. Sin embargo, esta acción resultó insuficiente, y la empresa se vio obligada a tomar la decisión de paralizar la producción temporalmente. El retorno al trabajo está previsto para el lunes 22 de julio.
Jorge Fugaracho, representante provincial de la Unión Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), expresó su preocupación por la situación, comparándola con la crisis laboral que se vivió durante la gestión del expresidente Mauricio Macri, cuando Alpargatas despidió a 500 empleados. «Ojalá que esta vez no suceda lo mismo, sería desastrozo para Aguilares, que depende en gran medida de los sectores textil y del calzado para su empleo», dijo Fugaracho.
El dirigente también criticó las recientes medidas del Gobierno, en particular la eliminación del control aduanero del etiquetado de productos textiles y de calzado importados. Según Fugaracho, esta medida podría favorecer la competencia desleal de los importadores y perjudicar aún más la producción nacional, agravando la crisis en el sector.
