Crisis en Topper: Despidos en su planta de Tucumán y alarma en la industria del calzado
La crisis en Topper y en la industria del calzado refleja un panorama preocupante para los trabajadores, que temen que las malas noticias continúen si no se toman medidas urgentes para frenar la caída del sector.

Topper, la reconocida marca de calzado, ha enfrentado una nueva crisis en su planta de Tucumán, donde se anunciaron despidos de trabajadores justo cuando regresaban de sus vacaciones.
La decisión, tomada el lunes 22 en la localidad de Aguilares, afectó a una parte significativa de la plantilla, lo que agrava una situación que ya el año pasado había llevado a la compañía a despedir a 120 empleados.
Los trabajadores expresaron su indignación y tristeza ante la noticia. “Una de las mujeres tenía 20 años de servicio y no paraba de llorar cuando se lo comunicaron”, relató un compañero de trabajo. La situación se tornó aún más dolorosa para algunos, como una pareja de empleados, que vio cómo su hogar se desmoronaba con la medida. «Ni eso tuvieron en cuenta, quebraron a un hogar con esa decisión», criticaron los trabajadores.
Este nuevo golpe llega tras una paralización de la producción en 2024, ocasionada por un exceso de stock y una falta de ventas, lo que llevó a la empresa a obligar al personal a tomar licencias. A pesar de la preocupación generalizada, en esa ocasión no hubo despidos. Sin embargo, la situación parece haberse agravado, y se estima que hasta 100 nuevos despidos podrían ocurrir en esta etapa.
El sindicato de la Industria del Calzado se encuentra en alerta, ya que la crisis parece extenderse a otras compañías del sector, como Puma, en La Rioja. «La situación económica no mejora, y si sigue así, los despidos pueden continuar en el corto plazo», advirtió la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra).
Además, la indignación crece entre los trabajadores, quienes sienten que los representantes políticos de la región no están tomando medidas suficientes. Un empleado expresó su frustración: “No puedo creer que nadie haga nada. Hicieron silencio el año pasado y esta vez, de nuevo, me desilusionaron, no los voto más”, refiriéndose a los diputados nacionales Agustín Fernández y Elia Fernández de Mansilla, ambos oriundos de Aguilares.
