Crisis en Puma: Quintela intervino y logró frenar despidos en La Rioja
El acuerdo alcanzado entre la compañía y la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) garantiza la continuidad de los más de mil trabajadores de las plantas de La Rioja y Chamical, a cambio de una reducción de la jornada laboral en una hora diaria.

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, ofició como mediador clave para evitar despidos masivos en Puma Sporting, luego de que la empresa advirtiera sobre la necesidad de reducir su plantilla ante la crisis económica y la baja demanda.
La firma del convenio se llevó a cabo en las oficinas de la Secretaría de Trabajo, con la presencia del gobernador Quintela, la secretaria Myriam Espinosa y representantes de la empresa y el sindicato.
Según el acuerdo, la jornada laboral se reducirá por un año y los sueldos se ajustarán proporcionalmente a las horas trabajadas. A cambio, la empresa se comprometió a no realizar despidos durante ese período, asegurando estabilidad para las familias afectadas.
Compromiso oficial para proteger el empleo
Tras el encuentro, Quintela destacó en sus redes sociales la importancia de cuidar las fuentes de trabajo en un contexto económico complejo. «La protección de las fuentes de trabajo en el sector privado es una de nuestras mayores preocupaciones como gobierno», afirmó el mandatario. «Participamos de la firma de este acuerdo entre Puma y UTICRA para garantizar los puestos de trabajo, reduciendo la jornada laboral y dando tranquilidad a cientos de familias riojanas».
El gobernador también señaló que la apertura de importaciones y la baja en el consumo de productos nacionales han impactado directamente en la actividad de la empresa, obligándola a tomar medidas preventivas. «Renovamos nuestro compromiso con los trabajadores para colaborar y buscar soluciones que protejan el empleo», concluyó.
La empresa asegura el sustento de mil familias
En un comunicado, Puma explicó que la planta de La Rioja, que opera desde 1981, es un pilar fundamental para su operación en el país y la comunidad local. «Frente a los desafíos del contexto macroeconómico, hemos acordado esta reducción horaria para adaptarnos a las nuevas condiciones comerciales y proteger los empleos», señalaron.
Por su parte, la secretaria de Trabajo, Myriam Espinosa, subrayó que el acuerdo podrá ser revisado y revertido si las condiciones económicas mejoran. «Esto lleva tranquilidad a las familias, ya que se garantiza su continuidad laboral», indicó.
Un alivio temporal en medio de la incertidumbre
Si bien el acuerdo permite a corto plazo evitar despidos, el sector del calzado sigue en alerta ante la crisis, afectado por la caída del consumo y la competencia de productos importados. La situación económica plantea interrogantes sobre la capacidad de recuperación de las empresas nacionales y el futuro del empleo en el sector. La intervención del gobierno provincial ha sido clave para contener el conflicto, pero queda claro que la estabilidad a largo plazo dependerá de la evolución del contexto económico.
