Cooperativa agrícola de Santa Fe denuncia al Banco Macro por “competencia desleal” y concentración monopólica
La acusación fue acompañada por un fuerte reclamo a las autoridades y a las entidades agropecuarias: “Este modelo de agricultura buitre y de saqueo debe terminar”.

El presidente de la Cooperativa Agropecuaria Ltda. de Máximo Paz (Coopaz), Pedro Peretti, lanzó una dura advertencia sobre la creciente concentración del sector agroindustrial argentino, al denunciar públicamente al Banco Macro por abandonar su función financiera en la localidad santafesina para dedicarse a la compra y venta de cereales y a la provisión de agroquímicos.
La decisión del banco de cerrar su sucursal en la zona y reorientar sus actividades hacia el negocio agrícola generó un fuerte rechazo. Peretti calificó la movida como un caso de “competencia absolutamente desleal”, ya que se produce en detrimento de operadores locales como Coopaz, que desde hace años actúan como actores claves en el acopio y comercialización de granos en la región.
Un síntoma de un modelo en disputa
La denuncia no se limita a una cuestión puntual. Para Coopaz, lo sucedido con el Banco Macro es un nuevo episodio de una estrategia más amplia de concentración vertical del negocio agroindustrial, donde grandes actores financieros y corporativos invaden el territorio históricamente ocupado por cooperativas y pequeños productores.
Peretti advirtió que este modelo replica la lógica de empresas multinacionales que acopian, exportan, financian y hasta producen insumos, eliminando la competencia y dejando al productor atrapado en un sistema sin alternativas. “Lo que está en juego no es solo un negocio, sino la soberanía alimentaria, la diversificación del agro y el desarrollo del interior profundo”, afirmó.
La Coopaz, con presencia en Santa Fe y Córdoba, es un ejemplo de organización territorial y producción solidaria que ha resistido las lógicas concentradoras durante décadas. Pero hoy, según su presidente, la falta de regulación estatal y la connivencia con grandes intereses económicos están poniendo en riesgo ese modelo cooperativo.
Reclamo a la dirigencia rural
Peretti también apuntó contra el silencio de las entidades agropecuarias frente a esta situación. “Es hora de que los dirigentes del agro definan de qué lado están. Si están del lado de los productores o del lado de los bancos y las multinacionales que quieren quedarse con todo”, desafió.
Este caso deja expuesta una contradicción estructural en el modelo agroexportador argentino: mientras se apela al discurso de libertad de mercado, los grandes jugadores concentran funciones, ahogan a los actores locales y se posicionan como únicos intermediarios, vaciando el entramado productivo y financiero del interior.
Un modelo que se expande y una alerta que se multiplica
La situación de Máximo Paz no es aislada. En distintas provincias, bancos, traders y fondos de inversión están avanzando sobre las cadenas de valor agrícolas, desdibujando las fronteras entre financiamiento y producción, entre crédito e intermediación comercial.
Frente a este avance, Coopaz llama a “organizar la resistencia” y a abrir un debate de fondo sobre qué modelo agropecuario necesita el país. En palabras de Peretti: “Tenemos que elegir entre una agricultura del saqueo o una agricultura con justicia social, desarrollo regional y soberanía económica”.
La denuncia de la cooperativa santafesina es más que un reclamo sectorial: es un llamado de alerta sobre la concentración monopólica que avanza silenciosa, desplazando a las cooperativas, a los productores y a los valores fundacionales del cooperativismo agrario argentino.
