28 de julio de 2026

Controversias por el octavo mandatario de Perú en los últimos diez años

José María Balcázar, congresista por Perú Libre, asumió como presidente interino del Perú el 18 de febrero tras la destitución de José Jerí. Con una votación ajustada de 64 a 46 votos y rodeado de interrogantes, gobernará hasta el 28 de julio.

Ph: The Associated Press.

Originario de Cajamarca y formado en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, Balcázar cuenta con una carrera previa en el ámbito judicial, habiendo sido magistrado y vocal supremo provisional en la Corte Suprema de Justicia de Perú. Llegó al Congreso en 2021 representando a Lambayeque por Perú Libre, el partido que en ese mismo año llevó a Pedro Castillo a la presidencia.

Con 83 años, su mandato en el Legislativo culminará en 2026, aunque de manera imprevista ahora ocupa la máxima magistratura del país. Su elección no fue sencilla; en una votación cerrada y tras negociaciones de último momento, el Congreso optó por un perfil considerado menos polarizador en comparación con su rival, la parlamentaria María del Carmen Alva.

Balcázar ganó en segunda vuelta con 64 votos frente a los 46 de Alva, en una sesión extraordinaria convocada tras la destitución de José Jerí, quien fue removido por reuniones no oficiales con empresarios chinos.

Con esta designación, se convierte en el octavo presidente peruano desde el mandato de Pedro Pablo Kuczynski, en una sucesión que resulta cada vez más difícil de seguir incluso para analistas especializados.

Las controversias que rodean a Balcázar

Su llegada al poder no ha estado exenta de cuestionamientos. Antes de la votación, el Colegio de Abogados de Lambayeque emitió un comunicado en el que rechazó su candidatura, alegando que durante su gestión como decano de esa institución enfrentó acusaciones éticas, civiles y penales, incluyendo apropiación de fondos y fraude, lo que llevó a su expulsión definitiva del colegio profesional.

Sus declaraciones públicas también han generado rechazo. En un debate parlamentario sobre el matrimonio infantil, Balcázar hizo afirmaciones que fueron ampliamente criticadas, sugiriendo que las relaciones sexuales tempranas, en ausencia de violencia, podrían tener efectos positivos en el desarrollo psicológico de las niñas.

El Ministerio de la Mujer reaccionó con severidad, y la congresista Susel Paredes votó en nulo por esas razones. Durante el gobierno de Pedro Castillo, Balcázar fue uno de sus defensores más visibles, y en diciembre de 2022, durante la discusión de la posible vacancia presidencial tras un intento de golpe de Estado, no registró su voto en el pleno.

Un mandato con plazo limitado hasta julio

Como presidente interino, Balcázar presidirá el Congreso y gestionará el país hasta el 28 de julio, fecha en la que debe entregar el cargo al ganador de las elecciones programadas para el 12 de abril. En su primer discurso tras asumir, prometió garantizar una transición democrática pacífica y transparente, una promesa recurrente en el contexto político peruano de los últimos años.

El escenario en el que se encuentra no invita al optimismo. Perú lleva una década atravesando crisis institucionales, y el Congreso continúa fragmentado en bancadas con intereses muchas veces incompatibles.

La coalición que llevó a Balcázar a la presidencia, conformada por Perú Libre y Fuerza Popular, fue vista por muchos como un acuerdo de conveniencia más que un proyecto político sólido. Lo que ocurra en adelante dependerá en gran medida de si el nuevo mandatario logra mantenerse firme hasta que las urnas concluyan esta prolongada transición.

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