Continúa de la Sangría de las reservas en el Banco Central, el Blue cerró en 1.310 pesos
La sangría de reservas del Banco Central es un síntoma de la fragilidad económica que atraviesa Argentina. La acumulación de pérdidas en reservas internacionales, la escalada del dólar blue y las negociaciones con el FMI son elementos que configuran un escenario complejo.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA), bajo la dirección de Santiago Bausili, estuvo implementando una política de venta de dólares que ha resultado en una notable sangría de reservas. Con ocho jornadas consecutivas de saldo negativo, la situación se torna alarmante, ya que las reservas internacionales han alcanzado su nivel más bajo en 14 meses.
El saldo negativo acumulado en este periodo asciende a 1.361 millones de dólares, una cifra que refleja la dificultad del BCRA para contener la fuga de divisas en un entorno económico cada vez más desafiante. Para poner en perspectiva la magnitud de esta situación, el proceso de pérdida de reservas comenzó el 14 de octubre, con una caída inicial de 474 millones de dólares.
A partir de entonces, las cifras fueron en aumento, con pérdidas que oscilaron entre 56 y 215 millones de dólares en los días posteriores. Este patrón de sangría resalta la fragilidad de la economía argentina, que enfrenta un panorama complicado.
Las reservas internacionales brutas del BCRA se han reducido a 26.246 millones de dólares, un nivel que no se había visto desde enero de 2024. Esta disminución no solo pone en riesgo la estabilidad del mercado cambiario, sino que también afecta la capacidad del gobierno para cumplir con sus obligaciones externas y mantener la confianza en la economía local. La falta de dólares disponibles limita las posibilidades de importación y afecta a diversos sectores, desde la industria hasta el consumo.
Paralelamente, el dólar blue, el tipo de cambio informal que refleja la percepción del público sobre la economía, ha experimentado un aumento notable. En tan solo una semana, el dólar blue escaló 15 pesos, cerrando en 1.310 pesos. Este aumento es indicativo de la creciente desconfianza de los ciudadanos en las políticas económicas implementadas por el gobierno y la búsqueda de refugio en la divisa estadounidense ante la inestabilidad del peso argentino.
La situación se agrava por la negociación del gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para alcanzar un nuevo acuerdo que permita recibir un desembolso de dólares. Sin embargo, este proceso no está exento de complicaciones. La presión por cumplir con las exigencias del FMI y la necesidad de implementar medidas de ajuste fiscal generan un clima de tensión social y política que podría traducirse en mayores desafíos para la administración de Javier Milei.
