21 de mayo de 2026

Nueva represión a jubilados en el Congreso

La presencia desmedida de efectivos y vallas en la zona no solo buscaba controlar la situación, sino que también reveló la preocupante tensión entre el Estado y una de las franjas más vulnerables de la sociedad: nuestros jubilados.

Ph: C5N

Este miércoles, una nueva represión policial se desató contra jubilados que se congregaron en el anexo del Congreso para exigir mejoras en sus condiciones de vida, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y el recorte de prestaciones.

La manifestación pacífica, que reunió a un importante número de adultos mayores, se tornó violenta cuando efectivos de la Policía Federal y Gendarmería comenzaron a empujar a los manifestantes.

A las 17 horas, los jubilados, que se han vuelto una presencia habitual en las protestas de los miércoles, se encontraron rodeados por un fuerte despliegue policial. La situación escaló rápidamente cuando la policía lanzó gas pimienta contra los manifestantes que se encontraban en la vereda, así como contra una olla popular que asistía a personas en situación de calle.

Uno de los jubilados agredidos, que ya había sido víctima de la represión en marchas anteriores, expresó su indignación: «Mirá cómo me dejaron. Me agarraron de punto, me persiguen por todos lados. Ya no sé más dónde estar. Voy a estar muerto en el cajón y me van a estar tirando gas pimienta. Son asesinos», relató visiblemente afectado, mientras mostraba su costilla fisurada por una intervención anterior de Gendarmería.

Las marchas de jubilados, que se habían reactivado en septiembre tras el veto del presidente Javier Milei a una nueva fórmula previsional, se han convertido en un símbolo de la resistencia ante medidas que agravan su situación. La indignación creció aún más cuando se conoció que, paralelamente a las protestas, se celebraba un asado en la Quinta de Olivos para agasajar a los legisladores que apoyaron el rechazo a la ley.

El Plenario de Trabajadores Jubilados, uno de los grupos organizadores, emitió un comunicado subrayando que «con la caída de la ley de moratoria nadie va a poder jubilarse». Además, exigieron «restitución de los medicamentos y de la atención en PAMI y en las obras sociales provinciales, ampliación de los listados, atención integral, suministro de insumos y nombramiento de cuidadores». También rechazaron el «vaciamiento de la Anses» y pidieron que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad no sea utilizado para especulación financiera.

Con vallas y un fuerte despliegue policial en la zona del Congreso, se anticipa que las restricciones a la circulación se intensificarán a medida que avance la tarde. La lucha de los jubilados por sus derechos continúa, a pesar de la violencia y la represión, en busca de una mejora en sus condiciones de vida.

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