11 de marzo de 2026

Consumo: las panaderías registran una caída del 45% en ventas y advierten sobre una ola récord de cierres

El panorama que describen desde el sector es el de una actividad cada vez más golpeada por la recesión: menos clientes en los mostradores, costos en ascenso y la incertidumbre de cuánto tiempo más podrán sostener abiertos comercios que durante décadas formaron parte del entramado económico y social de los barrios.

Ph: m1

La recesión que atraviesa la economía argentina comienza a reflejarse con crudeza en uno de los rubros más ligados al consumo cotidiano: las panaderías. Comercios históricamente asociados a la vida de barrio hoy enfrentan una fuerte contracción de la demanda que amenaza su continuidad en todo el país.

Según datos difundidos por la Cámara de Industriales Panaderos, durante el primer bimestre de 2026 las ventas en panaderías se desplomaron un 45% en comparación con el mismo período del año anterior. El dato fue confirmado por Martín Pinto, quien además advirtió que la tendencia podría derivar en un nuevo récord de cierres de locales.

El dirigente sostuvo que el sector enfrenta una combinación crítica de factores: caída del consumo, incremento sostenido de los costos y suba de tarifas y servicios. Esa ecuación, explicó, genera una presión creciente sobre pequeños comercios que dependen casi exclusivamente de la demanda diaria de los barrios.

El impacto de la pérdida del poder adquisitivo

Detrás del retroceso en las ventas aparece un fenómeno más amplio: la fuerte caída del salario real en el contexto del programa económico impulsado por el presidente Javier Milei y su ministro de Economía Luis Caputo. La estrategia oficial de ajuste y control de la inflación, basada en una fuerte contracción del gasto y del consumo, derivó en una recesión que ya impacta en múltiples sectores productivos.

En el caso de las panaderías, el efecto es particularmente visible porque se trata de productos de consumo diario. De acuerdo con datos del sector, en los primeros años de la actual gestión el consumo de pan se redujo cerca de un 55%, mientras que en el rubro de pastelería la caída alcanzó niveles aún más pronunciados, cercanos al 80%.

Para los comerciantes del rubro, la explicación es directa: cuando los ingresos familiares se reducen, los hogares comienzan a ajustar incluso en productos básicos.

Costos en alza y márgenes cada vez más estrechos

La crisis no solo se explica por la retracción de la demanda. Los costos de producción también crecieron con fuerza en el último año. Insumos esenciales, energía, combustibles y servicios registraron aumentos constantes que presionan sobre la rentabilidad del sector.

Según cifras de la cámara empresaria, en 2025 las materias primas utilizadas en panaderías registraron incrementos de hasta un 3.000%. Sin embargo, debido a la caída del consumo, los comercios apenas pudieron trasladar una parte de esos aumentos al precio final, que subió alrededor de un 500%. La brecha entre costos y precios dejó a muchos negocios operando con márgenes mínimos o directamente en pérdida.

Un sector en riesgo

El deterioro del sector ya se reflejó en el cierre de numerosos locales. Durante 2025 se estima que alrededor de 2.000 panaderías dejaron de operar en el país, lo que implicó la pérdida de miles de puestos de trabajo. Las estadísticas de la Cámara de Industriales Panaderos indican que, en los primeros 18 meses de la actual administración, cerraron cerca de 1.700 establecimientos y se perdieron alrededor de 15.000 empleos.

De mantenerse la tendencia, los referentes del rubro temen que 2026 supere esas cifras. Para muchos pequeños empresarios, la continuidad del negocio depende de una eventual recuperación del consumo o de medidas que alivien los costos operativos.

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