Confirman el procesamiento de Alberto Fernández por violencia de género contra Fabiola Yañez
Esta decisión acerca al exmandatario a enfrentar un juicio oral en un caso que ha generado gran repercusión mediática y social.

La Cámara Federal porteña ha confirmado por mayoría el procesamiento del expresidente Alberto Fernández, acusándolo de dos hechos de lesiones leves y un hecho de lesiones graves, todos doblemente agravados por el vínculo, abuso de poder y autoridad, y amenazas coactivas contra su expareja, Fabiola Yañez.
El procesamiento se inició tras la denuncia presentada por la exprimera dama, quien relató haber sido víctima de un patrón de conducta violenta durante su relación. La sala II del Tribunal de Apelaciones, compuesta por los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah, con la disidencia de Roberto Boico, respaldó la interpretación del juez Julián Ercolini, quien originalmente determinó el procesamiento.
En su resolución, la Cámara destacó que «es probable que los delitos se hayan cometido del modo en que fueron descriptos por las partes acusadoras». Asimismo, subrayaron la situación de aislamiento en la que se encontraba Yañez, forzada a permanecer en un espacio de huéspedes de la residencia, lo que pone de manifiesto la dinámica de control a la que estaba sometida.
El juez Ercolini había indicado que Fernández incurría en «acoso, hostigamientos, controles, indiferencia, insultos, culpabilización, destrato, retiro de la palabra, ninguneos y hostilidad» hacia Yañez, madre de su segundo hijo, Francisco. En su extenso fallo de 184 páginas, el magistrado también reveló episodios de violencia física, señalando que el expresidente le habría causado lesiones en al menos dos ocasiones durante el año 2021.
El fallo detalla cómo el vínculo entre la pareja estaba marcado por una serie de agresiones que se intensificaban cada vez que Yañez intentaba poner fin a la convivencia en el departamento que compartían en Puerto Madero. «La violencia que habría ejercido el imputado Fernández sobre la nombrada Yañez adquiere un carácter habitual y continuo», concluyó Ercolini.
