26 de mayo de 2026

Como era de esperar, Francos acusó al kirchnerismo en su informe en Diputados

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, inauguró este miércoles su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados con una estrategia discursiva previsible: responsabilizar al kirchnerismo de la crisis heredada y desviar la atención de los problemas actuales del Gobierno.

Al iniciar su exposición, Francos aseguró que “no resulta extraño que muchos de los protagonistas de los cuestionamientos al proyecto económico del Gobierno sean los mismos que nos dejaron al borde del abismo en 2023, con la hiperinflación a la vuelta de la esquina y el 57% de los argentinos hundidos en la pobreza”. El señalamiento directo a la oposición buscó reforzar la idea de que la crisis social y económica es exclusivamente consecuencia de la gestión anterior, un recurso que se ha convertido en la narrativa oficial.

La sesión informativa comenzó a las 12.27, en un contexto adverso para la administración libertaria, golpeada por denuncias de corrupción, presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad y el escándalo por la falta de controles que derivó en la tragedia del fentanilo contaminado. Sin embargo, lejos de dar respuestas sobre estos temas, el jefe de Gabinete eligió insistir en los números rojos del pasado.

Francos habló de un “déficit del 15% del PBI” y de un gasto público “irracional e irresponsable” durante los gobiernos anteriores. Incluso fue más allá, al afirmar que “en el último tiempo, quienes gobernaron acumularon un promedio de déficit financiero del 5% anual, equivalente a 450.000 millones de dólares en 15 años”, y lanzó una pregunta retórica: “¿Qué hicieron con ese dinero? ¿A dónde fue a parar?”.

El jefe de Gabinete se permitió hasta ejercicios de especulación aritmética para dimensionar el supuesto despilfarro: “Apenas con el 2% de ese monto se podría reconstruir toda la red vial nacional o duplicar las jubilaciones mínimas durante 15 años”. El planteo, pensado más para impactar en la opinión pública que para rendir cuentas concretas, evitó referirse al presente económico, caracterizado por una recesión profunda, caída del consumo y un ajuste que golpea sobre todo a los sectores más vulnerables.

Francos llegó al Congreso a las 11.30 y mantuvo una reunión previa con el presidente de la Cámara, Martín Menem. El informe se extenderá por unas seis horas, con la expectativa de fuertes cruces con una oposición que, aunque dividida, reclama explicaciones no solo sobre el pasado, sino sobre la gestión actual, en especial en materia social y de transparencia.

La estrategia de culpar al kirchnerismo se sostiene como el principal escudo del Gobierno frente a sus propias dificultades. El problema, como advierten algunos analistas, es que el recurso puede agotarse rápidamente en un país donde la urgencia no pasa por revisar el pasado, sino por sobrevivir al presente.

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