Comentarios xenófobos y racistas de Trump sobre mexicanos, venezolanos, haitianos
Un reportaje de The Atlantic reveló un comentario racista del ex presidente Donald Trump, quien, tras enterarse del costo del funeral de Vanessa Guillén, una soldado de ascendencia mexicana, expresó: “No cuesta 60.000 dólares enterrar a una j**dida mexicana” y ordenó no pagar la factura.

Aunque su campaña descalificó la afirmación como una «mentira escandalosa», este incidente se suma a un patrón de declaraciones racistas y xenófobas de Trump a lo largo de su carrera.
Desde su primera campaña en 2016, Trump ha hecho numerosos comentarios que estigmatizan a los inmigrantes, incluyendo afirmaciones infundadas sobre la violencia de los migrantes venezolanos y la criminalidad de los inmigrantes haitianos.
También ha atacado a grupos específicos, como cuando sugirió que México envía «lo peor» a EE. UU. y descalificó a un juez de ascendencia mexicana por su origen.
A pesar de estas controversias, los voceros de Trump defienden que ha respondido a acusaciones de racismo desde su campaña de 2016 y señalan que ha logrado ganar apoyo entre algunos latinos.
Sin embargo, sus declaraciones continúan generando críticas y reacciones negativas, especialmente en el contexto de las elecciones presidenciales que se aproximan.
«¿Por qué tenemos toda esta gente de países de mi**da viniendo aquí?”, dijo Trump en enero de 2018, refiriéndose a los países africanos, a Haití y a El Salvador, de acuerdo con personas que estuvieron en una reunión sobre inmigración en la Casa Blanca, según reportó en ese momento The Washington Post y pudo confirmar CNN.
De acuerdo con un análisis de Stephen Collinson, de CNN, publicado entonces, las declaraciones de Trump sobre esos países generaron conmoción pública debido que, entre otras cosas, dejaba atrás las expectativas sociales “sobre la dignidad de la presidencia en sí misma y la mística que enmarca al presidente como defensor de la moral y de la diversidad cultural”.
También según Collinson, los dichos negaban la idea extendida de que el sueño americano no discrimina por motivos de raza u origen.
Trump luego sugirió que, en lugar de inmigrantes de esos países, EE.UU. debería traer gente de lugares como Noruega, con cuya primera ministra se reunió poco después. La Casa Blanca no desmintió ni rectificó esa declaración.
