Claudia Sheinbaum exige reciprocidad a Estados Unidos ante la falta de extradiciones mexicanas desde 2018
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, explicó que entre el 1 de enero de 2018 y el 13 de mayo de 2026, México presentó 269 requerimientos de extradición ante Estados Unidos, de los cuales 36 fueron rechazados y 233 aún están en proceso.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó este martes su inquietud por la falta de avances en las extradiciones por parte de Estados Unidos, al revelar que ninguna de las 269 solicitudes realizadas por autoridades mexicanas desde 2018 ha resultado en la entrega de los individuos buscados por la justicia mexicana.
De estos, 183 corresponden a solicitudes formales y 50 a peticiones de detención provisional con fines de extradición. Además, en 47 casos, Estados Unidos solicitó información adicional antes de continuar con el trámite, una práctica común en el marco del acuerdo bilateral.
Sheinbaum afirmó que en los expedientes pendientes existen casos considerados de alta prioridad para México, incluyendo asuntos relacionados con delincuencia organizada, lavado de dinero, trata de personas y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
“¿Cuántas solicitudes de extradición hechas por México han sido atendidas por EE.UU.? Ninguna”, subrayó la mandataria, insistiendo en que la relación entre ambos países debe basarse en la reciprocidad.
Entre las personas reclamadas por México figuran el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, investigado por delitos como delincuencia organizada y operaciones con recursos ilícitos. También están incluidos individuos vinculados a redes de facturación irregular y personajes relacionados con el caso Ayotzinapa, como José Ulises “N” y Pablo “N”, conocido como “El Transformer”, presunto miembro de Guerreros Unidos.
Desde la Secretaría de Relaciones Exteriores defendieron que el proceso de extradición en EE.UU. no depende solo de decisiones políticas, sino que implica revisiones jurídicas y judiciales en varias instancias. Velasco explicó que el tratado bilateral permite solicitar información adicional en cualquier etapa del proceso y que toda solicitud mexicana debe demostrar claramente el delito y contar con una orden de arresto, garantizando un análisis riguroso antes de la entrega de un mexicano.
Sheinbaum reiteró que México no busca privilegios en justicia internacional, sino un trato equitativo, y cuestionó: “¿Por qué no han entregado a ninguno si los casos son relevantes? México pide reciprocidad”.
