Cencosud profundiza su ajuste en Argentina: Vea cierra sucursales y se agrava la crisis del consumo
Mientras los supermercados cierran y los precios continúan en alza, los trabajadores del comercio quedan en el centro de una crisis que desnuda la cara más visible del enfriamiento económico argentino.

La crisis del consumo golpea con fuerza al sector supermercadista y pone en evidencia el deterioro del poder adquisitivo. La multinacional chilena Cencosud anunció el cierre de varias sucursales de su cadena Vea en distintas provincias, en el marco de un proceso de “ajustes operativos” que ya provocó más de un centenar de despidos y mantiene en alerta a los gremios de comercio.
En los últimos meses, la empresa bajó las persianas de locales en Buenos Aires, Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán, donde la clausura de tres tiendas dejó sin trabajo a 55 empleados. A ello se sumó el cierre de un Easy en La Tablada, con otros 55 puestos directos afectados. Los sindicatos advierten que la decisión empresarial no es aislada, sino parte de una reestructuración nacional que ya alcanzó a unas veinte sucursales de las marcas Vea, Easy y Blaisten.
Detrás del ajuste aparece un cuadro económico recesivo: desplome de las ventas, aumento de costos fijos y alquileres impagables. En San Pedro, por ejemplo, el secretario general del sindicato local, Marcelo Mosteiro, señaló que el alquiler del local pasó de 18 a 34 millones de pesos mensuales, un costo “imposible de sostener con el margen actual de ganancias”. A esto se suma un cambio profundo en los hábitos de consumo: “Antes la gente llenaba el chango, hoy compra lo del día. El ajuste lo hacen los laburantes y los jubilados”, advirtió el dirigente.
El cierre de tiendas en ciudades medianas y capitales provinciales no solo afecta el empleo directo, sino también el entramado comercial local. En Tucumán, fuentes empresarias advirtieron que el retiro de Vea impactará en proveedores, alquileres y en la actividad del microcentro, donde la presencia de grandes cadenas sostenía parte del movimiento económico.
Cencosud, que controla además Jumbo, Disco, Easy, Makro y Basualdo, argumenta que busca “reconfigurar su red de tiendas” para fortalecer sus marcas más competitivas. Sin embargo, detrás de esa explicación se esconde un repliegue empresarial que refleja la pérdida de rentabilidad del sector y la contracción del consumo masivo.
El ajuste de la multinacional chilena no solo exhibe la fragilidad del modelo de grandes superficies en un contexto de recesión, sino también la falta de políticas que amortigüen el impacto sobre el empleo formal.
