27 de junio de 2026

Causa cuadernos: allanaron la casa del amigo de Centeno

La justicia federal allanó este viernes la casa de Jorge José Bacigalupo, el hombre que entregó los cuadernos del chofer Oscar Centeno al periodista Diego Cabot, de La Nación, bajo la sospecha de que pudo haber sido el autor de las adulteraciones en el texto detectadas por un peritaje oficial, informaron fuentes judiciales.

La orden la emitió el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi en la causa iniciada por una presentación del empresario Armando Loson y fue ejecutada por la Policía Federal Aeroportuaria (PSA) en un edificio ubicado en la calle Moldes, en el barrio porteño de Belgrano, informó este viernes C5N.

El principal objetivo de la medida fue obtener “todo tipo de anotaciones, manuscritos en original o copia” como así también secuestrar “dispositivos electrónicos” como teléfonos, celulares, notebook, tablets, computadoras y cualquier otro que permita almacenar datos, informaron las fuentes consultadas.

Quién es Jorge José Bacigalupo

Bacigalupo es un policía retirado que tuvo bajo su custodia los cuadernos cuya redacción se atribuyó el exchofer del ministerio de Planificación, Centeno, y fue quien se los entregó a un periodista del diario La Nación que luego los llevaría al fiscal federal Carlos Stornelli.

En Bacigalupo comenzó el circuito conocido de los cuadernos que luego se transformó en una causa judicial, a cargo del juez Claudio Bonadio, por la que luego estuvieron detenidos decenas de exfuncionarios y empresarios y por la que fue procesada la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El allanamiento fue ordenado luego de que el juez recibiera los primeros resultados de una pericia ordenada para intentar determinar a quién pertenecía la letra de las sobreescrituras detectadas en los cuadernos de Centeno por un peritaje oficial y denunciada antes por el empresario Loson tras la realización de un peritaje privado de las fotocopias de los cuadernos. Esa medida permitió descartar la intervención de la exesposa de Centeno, Hilda Horovitz, sobre los manuscritos; pero no la de Bacigalupo.

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