17 de mayo de 2026

Casa Rosada sobre la relación con Villarruel: “Ya no forma parte del Gobierno”

El oficialismo consuma la ruptura con la vicepresidenta y expone la fractura interna más grave desde el inicio del mandato. La definición de Manuel Adorni marca un quiebre político que deja a Javier Milei sin el armado original y reconfigura la disputa por el poder dentro de La Libertad Avanza.

La tensión entre Javier Milei y Victoria Villarruel llegó a un punto de no retorno. En conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni lanzó la frase que cristaliza la crisis:
“La vicepresidente ya no forma parte del Gobierno, no forma parte de la gestión ni del proyecto político de La Libertad Avanza”.

El mensaje no fue casual ni improvisado. Desde Casa Rosada decidieron blanquear lo que venía gestándose hace meses: la vicepresidenta quedó definitivamente fuera del círculo de poder, mientras Milei la acusa públicamente de “bruta traidora” y sus operadores impulsan el aislamiento político de la titular del Senado.

¿Fin de la coalición libertaria?

La declaración de Adorni tiene implicancias profundas: confirma que la sociedad Milei-Villarruel, que le dio identidad a LLA, se rompió, y que la interna ya no es solo retórica sino estratégica. La vicepresidenta, que conserva el control institucional del Senado, pierde peso en la toma de decisiones y queda marginada de la mesa chica, hoy dominada por Karina Milei y un puñado de funcionarios leales al Presidente.

Para la Casa Rosada, el objetivo es claro: desligar a Villarruel del relato oficial y presentar al Gobierno como un proyecto purista, sin fisuras ideológicas.

“Resultados prominentes” en medio del caos

En un intento por minimizar el impacto, Adorni subrayó que “el Gobierno pudo gobernar con resultados prominentes pese a la distancia política”. Pero la afirmación contrasta con una realidad compleja: inflación contenida a costa de recesión, conflictividad social creciente y alianzas políticas frágiles.

La pelea Milei-Villarruel no es solo personal: es la disputa por el control del poder en un espacio sin estructura orgánica, sostenido por liderazgos individuales. El mensaje que baja de Balcarce 50 es terminante: no hay espacio para disidencias internas. Pero la política, a diferencia del mercado, no responde a decretos ni conferencias.

La Libertad Avanza nació como una dupla disruptiva; hoy Milei gobierna solo, apoyado en su hermana y un círculo cerrado. El costo político de esa soledad recién empieza a medirse.

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