14 de julio de 2026

Caputo anunció menos retenciones para el agro y eliminación de tributos industriales hacia 2027

El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que la baja de los Derechos de Exportación se aplicará de manera escalonada para evitar un impacto brusco sobre las cuentas públicas, al tiempo que buscó enviar una señal de previsibilidad a los sectores productivos.

Ph: Redes Sociales

El Gobierno nacional avanzó con la presentación formal del esquema de reducción de retenciones anunciado por el presidente Javier Milei y puso el foco en una estrategia de alivio fiscal gradual para el agro y la industria exportadora.

La medida más inmediata alcanzará al trigo y la cebada, cuyas retenciones bajarán desde junio del 7,5% al 5,5%. Sin embargo, el esquema más ambicioso se concentra en la soja, principal complejo exportador del país, donde el tributo descenderá progresivamente hasta llegar al 15% en 2028, frente al 24% actual. También se prevén reducciones graduales para maíz, sorgo y girasol.

Desde el Palacio de Hacienda reconocen que uno de los objetivos centrales es acelerar la liquidación de divisas del agro y desalentar maniobras especulativas vinculadas con una eventual demora en las ventas externas. En un contexto de necesidad de dólares y fortalecimiento de reservas, el oficialismo apuesta a mejorar las expectativas del sector sin resignar de inmediato recursos fiscales clave.

Caputo remarcó que durante 2026 no habrá margen para profundizar las rebajas tributarias debido a la prioridad oficial de sostener el equilibrio fiscal. Esa definición expone el delicado equilibrio que intenta mantener el Gobierno entre la promesa de reducción de impuestos y la necesidad de preservar ingresos para consolidar el programa económico.

En paralelo, el Ejecutivo anunció un cronograma específico para la industria exportadora. Sectores como el automotriz, petroquímico, caucho y maquinaria comenzarán a recibir reducciones mensuales desde julio de 2026, con la meta de alcanzar retenciones cero a mediados de 2027. La iniciativa busca mejorar la competitividad externa de productos industriales argentinos y reforzar el perfil exportador de la economía.

El costo fiscal estimado crecerá progresivamente en los próximos años, aunque el Gobierno sostiene que la eliminación de impuestos considerados “distorsivos” será compensada por una mayor actividad económica y expansión de las exportaciones. En esa línea, funcionarios adelantaron que continuarán revisando periódicamente la estructura tributaria para avanzar en nuevas desregulaciones.

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