Bruselas aprueba la legislación migratoria más restrictiva en décadas con centros de expulsión fuera de la UE
La Unión Europea se dispone a implementar una de las leyes migratorias más estrictas de su historia, permitiendo la creación de centros de retorno situados fuera del territorio comunitario y facilitando la expulsión de inmigrantes sin derechos a permanecer.

Se espera que hoy los gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo lleguen a un acuerdo sobre el Reglamento de Retornos, marcando un giro radical en la política migratoria europea. Impulsada por la creciente presión política, el aumento de partidos antiinmigración y la preocupación por los flujos migratorios, la nueva normativa busca incrementar significativamente las deportaciones, con propuestas que incluyen la creación de centros de retorno en países terceros, la prolongación de los periodos de detención y el endurecimiento de las prohibiciones de entrada.
La iniciativa ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos, que alertan sobre riesgos de vulneración de derechos y la posibilidad de convertir estos centros en cárceles extraterritoriales. A pesar de ello, varios países ya avanzan en la implementación de medidas similares, consolidando una nueva era en la política migratoria de la Unión Europea.
