Bolivia confirma elecciones presidenciales para el 17 de agosto
La confirmación de las elecciones busca enviar un mensaje de normalidad democrática, pero la falta de consenso y los conflictos en curso podrían convertir el camino hacia los comicios en un desafío tanto para el Gobierno como para la sociedad boliviana.

El Gobierno de Bolivia confirmó la realización de las elecciones generales el 17 de agosto, tras la reunión del Encuentro por la Estabilidad y la Democracia, en la que participaron representantes de los órganos del Estado y distintas fuerzas políticas.
A pesar de las tensiones políticas y económicas que atraviesa el país, el evento ratificó la voluntad de mantener el orden democrático y garantizar la estabilidad institucional.
Rechazo al acortamiento de mandato y llamados a la estabilidad
Uno de los puntos centrales del encuentro fue el rechazo a cualquier intento de acortamiento del mandato del presidente Luis Arce, cuyo gobierno está previsto que finalice el 8 de noviembre de 2025. Según el documento final del encuentro, «el diálogo y la democracia son el mejor camino para la convivencia pacífica, la resolución de tensiones y el desarrollo del país».
El contexto en el que se realizó la reunión estuvo marcado por una profunda crisis económica, agravada por la escasez de combustibles y la falta de dólares en el mercado, lo que ha generado incertidumbre sobre el futuro inmediato del país.
Ausencias y cuestionamientos
A pesar de la convocatoria, varios actores políticos clave no asistieron al encuentro, entre ellos el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, quien había solicitado al presidente Arce una reunión urgente para abordar la crisis económica. También estuvieron ausentes los expresidentes Jorge Tuto Quiroga y Carlos Mesa, el empresario Samuel Doria Medina y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, actualmente detenido en la cárcel de Chonchocoro por el caso «Golpe de Estado I».
El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, minimizó estas ausencias y destacó que 11 de las 14 organizaciones políticas registradas en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) participaron del encuentro. Además, lamentó que algunos dirigentes que pidieron diálogo decidieran no asistir, señalando que “parece que les jalaron las orejas”.
Compromiso con el proceso electoral
En el encuentro, el Gobierno se comprometió a apoyar al Órgano Electoral en la organización de las elecciones y a garantizar las condiciones necesarias para un proceso transparente y legítimo. El presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, afirmó que se ratificó el compromiso del Gobierno y de los órganos Legislativo y Judicial para asegurar la realización de los comicios.
Asimismo, se destacó la necesidad de aprobar leyes clave para garantizar el proceso electoral, como la normativa sobre preclusión y el financiamiento del sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP). El vicepresidente David Choquehuanca y el presidente de la Cámara de Diputados, Omar Yujra, expresaron su respaldo a estos proyectos de ley.
A pesar del compromiso institucional con el proceso electoral, Bolivia enfrenta un panorama incierto. La crisis económica, las divisiones dentro del oficialismo y la fragmentación de la oposición generan dudas sobre la estabilidad política en los próximos meses.
