Banquero aliado de Milei alerta: “El riesgo país preocupa más que el dólar”
El análisis de Nápoli es un llamado de atención: la estrategia oficial de sostener el dólar a fuerza de reservas puede ofrecer calma transitoria, pero no resuelve la desconfianza de los mercados. Mientras la política no reduzca la percepción de riesgo, la Argentina seguirá atrapada en una dinámica en la que cada dólar que se gasta hoy compromete la estabilidad de mañana.

El presidente del Banco de Valores, Juan Nápoli, uno de los banqueros más cercanos al presidente Javier Milei, lanzó una advertencia que expone la fragilidad financiera argentina: “Me preocupa más el riesgo país que el dólar”.
La declaración llegó tras una semana crítica para los mercados, en la que el índice de JP Morgan llegó a rozar los 1.516 puntos básicos, para luego cerrar en 1.452, niveles que reflejan la desconfianza persistente de los inversores.
Nápoli sostuvo que el Gobierno dispone de unos 20.000 millones de dólares para intervenir frente a la volatilidad cambiaria, aunque advirtió que cada venta de reservas “resta capacidad para afrontar los vencimientos de 2026”. En solo tres jornadas, el Banco Central se desprendió de 1.110 millones de dólares para contener las tensiones en el mercado, una dinámica que refleja urgencia pero también erosiona el margen de maniobra a futuro.
El banquero remarcó que el problema central no es estrictamente cambiario, sino político. Con mejores números fiscales que países vecinos, Argentina exhibe un riesgo país hasta tres veces superior, un síntoma de que la incertidumbre institucional y las dudas sobre la gobernabilidad pesan más que los indicadores macroeconómicos. “Esto es un desarme de posiciones de títulos públicos que obedece al riesgo político”, afirmó.
En paralelo, la Bolsa volvió a marcar retrocesos. El S&P Merval cayó 0,7% en pesos y 0,9% en dólares, acumulando seis semanas consecutivas en rojo y ubicándose entre los peores desempeños de la región. Los bonos y los ADRs acompañaron la tendencia bajista, confirmando que la desconfianza se extiende en todos los frentes financieros.
