Aumento del trabajo en negro: las pymes piden reformas tributarias en lugar de laborales
Aunque la flexibilización laboral buscaba reducir la informalidad, las pymes siguen enfrentando serias dificultades para registrar a sus empleados debido a la presión fiscal y los costos asociados a la formalización.

El trabajo en negro continúa creciendo en Argentina, a pesar de las medidas flexibilizadoras implementadas por la Ley Bases del gobierno de Javier Milei, generando preocupación entre las pequeñas y medianas empresas (pymes).
La falta de acceso a la seguridad social, jubilaciones, cobertura de salud y otras protecciones laborales afecta a millones de trabajadores en el sector informal. Según el abogado laboralista Juan Pablo Chiesa, presidente de la Asociación de Profesionales Representantes de Emprendedores y Empresarios Afines (APREEA), esta informalidad laboral no solo socava el bienestar de los empleados, sino que también genera vulnerabilidad para los empleadores, quienes enfrentan un alto costo a la hora de contratar y una escasa seguridad jurídica.
«Más de 10 millones de argentinos sufren las consecuencias de la informalidad laboral, lo que perpetúa ciclos de pobreza y exclusión social. Al mismo tiempo, el empleador está expuesto a altos riesgos por no poder cumplir con los estándares legales, lo que hace que muchos elijan la informalidad», señaló Chiesa.
Las pymes, gravemente afectadas por el actual contexto económico, reclaman una reforma tributaria que incluya una reducción impositiva y beneficios por la formalización del empleo, ya que consideran que las cargas fiscales elevadas siguen siendo un obstáculo para regularizar la situación laboral. Según Chiesa, una posible solución sería aplicar incentivos a las empresas que formalicen sus empleos, en lugar de centrarse en una reforma laboral que, a su juicio, no atendería las causas fundamentales de la informalidad.
«La clave está en reducir la carga impositiva para las pymes. Esto permitiría que los empleadores se sientan motivados a contratar de forma formal, con mayor seguridad jurídica y menos costos. Sin cambios en el sistema tributario, la informalidad seguirá creciendo», expresó el experto.
Además, la informalidad genera una pérdida significativa de ingresos fiscales, lo que impacta en la capacidad del Estado para financiar servicios públicos esenciales como educación, salud e infraestructura. La falta de protección adecuada para los trabajadores informales también reduce su productividad y aumenta su vulnerabilidad a la inestabilidad económica.
Chiesa propone un enfoque más integral que no solo involucre una reforma tributaria, sino también el uso de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial para facilitar la formalización del empleo. «La inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa para mejorar la gestión de datos, automatizar procesos de contratación y vigilar el cumplimiento normativo. Con un sistema bien diseñado, podemos transparentar el mercado laboral y erradicar la informalidad», afirmó.
Para Chiesa, es fundamental crear conciencia pública sobre los derechos laborales tanto de empleadores como de empleados, fomentando una cultura de cumplimiento y obligaciones. «La educación es clave para asegurar que las personas conozcan sus derechos y las ventajas de la formalización. Es necesario que tanto los empleadores como los trabajadores comprendan que el empleo formal es beneficioso para la economía y para la sociedad», concluyó.
En un contexto económico complejo, las pymes siguen siendo el motor de la economía argentina, pero la creciente informalidad laboral pone en riesgo su sustentabilidad a largo plazo y perpetúa las desigualdades sociales. Sin reformas tributarias adecuadas y un sistema más justo, la informalidad podría seguir siendo una de las principales barreras para el desarrollo económico del país.
