Aumentan los beneficios de Shell impulsados por la crisis en Irán y la subida del petróleo
La compañía también anunció un incremento del 5% en su dividendo y una recompra de acciones por 3.000 millones de dólares en los próximos tres meses.

El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento en los precios del petróleo y ha permitido a Shell registrar resultados financieros significativamente positivos en el primer trimestre, con un beneficio ajustado de 6.900 millones de dólares, más del doble frente al mismo período del año anterior.
Según declaraciones del CEO Wael Sawan, estos resultados reflejan la atención constante a la eficiencia operativa en un trimestre marcado por la inestabilidad en los mercados energéticos internacionales. Por su parte, Dan Coatsworth, responsable de mercados en AJ Bell, destacó que el conflicto en Oriente Medio ha sido uno de los principales impulsores de estos beneficios, elevando los precios del petróleo y creando oportunidades para la división de trading de Shell debido a la volatilidad del mercado.
Antes del conflicto, el petróleo cotizaba en torno a los 70 dólares por barril. Sin embargo, la tensión en la región llevó el precio del crudo Brent a casi 126 dólares, su nivel más alto en más de cuatro años. Aunque en la actualidad los precios muestran cierta recuperación, las incertidumbres diplomáticas entre EE.UU. e Irán mantienen la volatilidad en los mercados.
La situación ha tenido un impacto directo en la producción de Shell en Oriente Medio, donde aproximadamente el 20% de sus recursos provienen de la región. La compañía prevé una caída del 30% en su producción de gas en Qatar durante el segundo trimestre, debido a daños en instalaciones y a la interrupción causada por un ciclón en Australia. Sin embargo, sus activos en Omán permanecen operativos y la producción en exploración y producción continúa estable.
Desde una perspectiva estratégica, la atención de Shell se centra en la reposición de reservas y el crecimiento sostenido de su producción, con la adquisición reciente de ARC Resources en Canadá como una jugada clave para reforzar su posición en gas y líquidos de esquisto.
El aumento de beneficios ha reavivado el debate en el Reino Unido sobre la posible extensión del impuesto a los beneficios extraordinarios de las petroleras, con activistas criticando a las grandes empresas por obtener ganancias millonarias en un momento de altos costes para consumidores y hogares. Aunque Shell y otras compañías ya están sujetas a este impuesto en el Reino Unido, su impacto en la producción mundial es limitado.
Tras la publicación de los resultados, las acciones de Shell cayeron aproximadamente un 2%, en medio de expectativas de una pronta resolución diplomática en Oriente Medio que podría aliviar las perturbaciones en los mercados. Expertos resaltan que los resultados superaron las expectativas, aunque la cotización refleja principalmente factores macroeconómicos y no problemas internos de la compañía.
