Antony Blinken y su periplo entre Lula y Milei, los polos opuestos de la política sudamericana
El secretario de Estado norteamericano, visitó este miércoles Brasil y se reunió con Luiz Inácio “Lula” da Silva. Un encuentro clave en plena crisis entre Israel y el gobierno del gigante latinoamericano, Estados que mantienen posturas marcadamente antagónicas por la guerra en Gaza. Este jueves, el funcionario arriba a Argentina, otro socio importante en la región.

Como telón de fondo, la guerra en Gaza está latente. Lula da Silva, había comparado la situación del enclave palestino con el Holocausto al decir: “es una guerra de un Ejército altamente preparado, contra mujeres y niños” y el gobierno sionista, lo declaró “Persona Non Grata”, lo que condujo a una creciente crisis diplomática entre ambos países.
La postura de Lula contrasta diametralmente con la asumida por Javier Milei, quien días atrás visitó Israel y selló su alianza con el gobierno de Benjamín Netanyahu.
En este contexto es que se produce la visita de Blinken a la región, luego de su paso por el foro de seguridad en Munich, Alemania, donde había dicho que a su país le interesa fortalecer las relaciones diplomáticas con otros estados apuntalando sus dichos con una polémica frase: “Si no estás en la mesa del sistema internacional, serás el menú”.
La reunión con Lula tuvo una duración de dos horas en Brasilia y a su término, Blinken expresó: “Fue una gran reunión y EE.UU. y Brasil están haciendo cosas importantes juntos”.
Blinken defendió la creación del Estado palestino, una posición que también defiende Brasil, o al menos así lo dejaron trascender a través del diario Folha do Sao paulo.

Lula brindó declaraciones sobre el encuentro con el funcionario y explicó que hablaron del G20, de la iniciativa para mejorar las condiciones de los trabajadores, (acuerdo firmado con Joe Biden), de la protección del medio ambiente, la transición energética, la ampliación de los lazos de inversión y cooperación entre ambos países y sobre la paz en Ucrania y Gaza.
En sus dos viajes a EE.UU. en 2023, Lula se encontró con Biden, quien aún no visitó Brasil. Ambos mandatarios comparten opiniones sobre el cambio climático, los derechos laborales y el fortalecimiento de las democracias. Sin embargo, con el conflicto en Gaza de fondo, el panorama es otro y especialmente delicado.
EE.UU., principal aliado de Israel, no está de acuerdo con la posición de Lula y negó un «genocidio» en la Franja de Gaza. De hecho, el martes vetó por tercera vez una propuesta de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pedía un alto el fuego.
Gaza no es el único tema sobre el que Brasil y EE.UU. tienen diferencias. Sobre la mesa también está el conflicto en Ucrania o la situación en Venezuela.

El presidente brasileño ya marcó distancias con Biden en su intento por aislar a Rusia del contexto mundial y expresó su deseo de invitar a Vladímir Putin, para que asista a la conferencia de líderes del G20 que se llevará a cabo en Río de Janeiro.
Por otro lado, Lula también se reunió con Nicolás Maduro para relanzar relaciones bilaterales que habían quedado truncas por las anteriores gestiones de derecha que gobernaron el país.
En este sentido, la relación entre EE.UU. y Venezuela atraviesa un momento tenso, tras la inhabilitación de la opositora María Corina Machado, por haber cometido delitos graves contra la paz en el país y las amenazas de Washington de no renovar las licencias expedidas en 2023 para permitir transacciones limitadas por el petróleo, gas y oro venezolano.
El jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Brian Nichols, había hablado esta semana también sobre los «importantes lazos» de Brasil con Venezuela y de «la capacidad» de Brasilia para «hacerle llegar mensajes claves» a Caracas.

Tras su paso por Brasil, encuentro con Lula, y su participación en la reunión de los países miembros del Grupo de los 20 en Río de Janeiro, Blinken volará a Buenos Aires, donde este jueves se encontrará con Javier Milei, a quien la administración Biden considera un “aliado” y reconoce a su gobierno como un “socio clave”.
La Agenda prevista contiene «temas bilaterales y globales», incluyendo el crecimiento económico sostenible, el compromiso compartido con los derechos humanos y la gobernanza democrática». También discutirán sobre «minerales críticos y la mejora del comercio y la inversión que beneficia a ambos países».
La visita de Blinken se produce después del viaje realizado por el subsecretario de Estado de EE.UU., Brian Nichols, quien habló con elogios del Gobierno de Milei, que intenta aplicar un severo plan de ajuste, que incluye recortes en subsidios y la eliminación de controles de precios, con un evidente impacto entre los más desfavorecidos.
«Estoy muy bien impresionado por la energía, los cambios en curso en el país y la determinación y los esfuerzos de los argentinos de mejorar la situación y de seguir adelante», había asegurado el funcionario norteamericano.
