13 de agosto de 2026

La final entre Argentina y España tendrá un árbitro con un polémico antecedente

El árbitro esloveno estará acompañado por sus asistentes Tomaz Klancnik y Andraz Kovacic, también de Eslovenia. El cuarto árbitro será el jordano Adham Makhadmeh, mientras que Mohammad Alkalaf se desempeñará como asistente de reserva en una final que concentrará la atención del fútbol mundial.

La FIFA confirmó que el esloveno Slavko Vincic será el encargado de impartir justicia en la final del Mundial 2026 entre la Selección Argentina y España, un nombramiento que inevitablemente remite a un antecedente significativo para el conjunto dirigido por Lionel Scaloni.

El árbitro fue el mismo que estuvo al frente del debut argentino en Qatar 2022, cuando la Albiceleste sufrió la inesperada derrota por 2 a 1 frente a Arabia Saudita.

Aquel partido quedó grabado en la memoria de los hinchas no solo por el resultado, sino también por el protagonismo que tuvieron las decisiones arbitrales y la aplicación de la tecnología. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese traspié terminó convirtiéndose en el punto de partida de una campaña que culminó con la consagración mundial de Argentina.

Uno de los momentos más debatidos de aquel encuentro fue el penal sancionado a favor de la Selección a instancias del VAR. Vincic interpretó como infracción un agarrón sobre Leandro Paredes dentro del área durante un tiro de esquina, una decisión que generó opiniones divididas por la intensidad del contacto. Lionel Messi transformó esa acción en el primer gol del partido.

El otro foco de atención estuvo puesto en la utilización del sistema de fuera de juego semiautomático, que debutaba en una Copa del Mundo. Durante la primera etapa fueron anulados tres goles argentinos —uno de Messi y dos de Lautaro Martínez— por posiciones adelantadas detectadas con precisión tecnológica. Si bien las decisiones fueron respaldadas por el reglamento, marcaron un antes y un después en la forma de interpretar este tipo de jugadas.

En el complemento, con Arabia Saudita ya en ventaja, el desarrollo del encuentro se volvió más físico y fragmentado. Desde el lado argentino hubo cuestionamientos por el criterio aplicado para controlar las reiteradas infracciones tácticas del rival, aunque el árbitro terminó mostrando seis tarjetas amarillas a futbolistas saudíes en un intento por contener la intensidad del juego.

De cara a la definición frente a España, la designación de Vincic no implica necesariamente una ventaja o un perjuicio para ninguno de los equipos, pero sí representa un antecedente conocido para la Selección Argentina. Su experiencia en partidos de máxima exigencia y el recuerdo de aquel estreno en Qatar vuelven a colocarlo bajo la lupa en un escenario donde cada decisión puede resultar determinante.

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