25 de junio de 2026

Ya son15 meses de caída: El persistente desplome en el consumo de combustibles

La recuperación del consumo de combustibles estará ligada a una mejora en la actividad productiva y al poder adquisitivo de los consumidores. En un contexto de transición energética global, la industria deberá adaptarse a los cambios en la demanda y a las nuevas tendencias del mercado para garantizar su sostenibilidad en el mediano y largo plazo.

El mercado de combustibles en Argentina atraviesa un prolongado ciclo de retracción, acumulando 15 meses consecutivos de caída en las ventas al público.

En febrero de 2025, el volumen total comercializado alcanzó 1.309.505 metros cúbicos entre naftas y gasoil, lo que representa una disminución del 4% interanual y un desplome del 7,9% respecto a enero del mismo año.

Factores determinantes de la contracción

Las causas de esta caída son diversas y multifacéticas. Factores económicos como la inflación persistente, la recesión en varios sectores productivos y el aumento en los precios de los combustibles han incidido directamente en la demanda. La menor actividad industrial y agropecuaria ha impactado la venta de gasoil, mientras que la menor circulación vehicular en ciertos sectores urbanos, producto del encarecimiento del transporte, ha incidido en la reducción de la demanda de nafta.

Además, la transición hacia fuentes de energía alternativas y una mayor eficiencia en el consumo de combustible también han jugado un rol en esta tendencia. El crecimiento en la adopción de vehículos eléctricos e híbridos, junto con la mayor concienciación sobre el consumo racional de energía, han modificado el comportamiento de los consumidores.

Comportamiento por tipo de combustible

Si bien la nafta en términos generales se contrajo un 1,1% interanual, se observó una disparidad entre sus segmentos: mientras que la nafta súper cayó un 4,8%, la premium registró un incremento del 11,3%. Esto sugiere que, pese a la retracción generalizada, un sector de consumidores sigue optando por combustibles de mayor calidad y rendimiento.

Por otro lado, el gasoil registró una caída más pronunciada del 7,7%, con una marcada diferencia entre el segmento premium (que creció un 5,8%) y el gasoil común, que se desplomó un 14,7%. Este fenómeno podría responder a un ajuste en los costos por parte del sector productivo, que prioriza eficiencia y rendimiento en el consumo de combustible.

Divergencias provinciales: una economía desigual

El análisis por jurisdicción refleja un país con desempeños desiguales en el consumo de combustibles. Mientras que seis provincias experimentaron incrementos en las ventas (con Formosa y Chubut liderando con alzas del 3,1% y 2,4%, respectivamente), dieciocho distritos vieron caídas interanuales. Las más afectadas fueron Tucumán (-15,1%), Río Negro (-13,0%) y la Ciudad de Buenos Aires (-12,8%).

Esta disparidad sugiere que, mientras algunas provincias mantienen un nivel de actividad económica más estable o incluso en crecimiento, otras sufren una contracción más marcada que impacta de manera directa en el consumo de combustibles.

Perspectivas y desafíos

La prolongada caída en la venta de combustibles es un reflejo de las dificultades económicas que enfrenta el país y plantea interrogantes sobre la recuperación del sector. Factores como la estabilización de precios, la evolución de la economía, el avance de la electrificación vehicular y la política energética del gobierno serán determinantes en los próximos meses.

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